VALDELATEJA

VALDELATEJA se encuentra ubicado en el Valle de Sedano a la altura del kilómetro 58 de la nacional 623 Burgos-Santander.

El primer asentamiento humano que se ha datado en VALDELATEJA, ocupaba la cima del cerro conocido como El Castillo y  fue un castro prerromano.

También estuvo habitado en época romana, quedando como testimonio dos fragmentos de estelas. En la época del emperador Diocleciano fueron martirizadas en él las santas Centola y Elena, cuyas reliquias se encuentran hoy en el altar mayor de la catedral de Burgos. Un pequeño monumento exento cubre una roca sobre la que, según la tradición, fueron decapitadas las santas. Cuando se pasa un paño húmedo sobre dicha roca, éste sale impregnado de un color rojizo, que la creencia popular atribuye a la sangre de las mártires.

La ermita actual, con la advocación de las santas, fue erigida durante la repoblación llevada a cabo por Fernando “El Negro”, abuelo del conde Fernán González. De aquella época subsiste la lápida fundacional del templo con el siguiente letrero: «FRELENANDVS ET GVTINA (cruz patada, alfa y omega) ERA DCCCXX». El ara primitiva se conserva en el Museo Arqueológico de Burgos.

Abandonado este primitivo poblamiento, surgió un nuevo asentamiento algo más abajo, Siero, habitado hasta principios de siglo (sus últimos habitantes fueron Daniel y Jerónimo, que bajaron a vivir a Valdelateja en 1.914), convertido hoy en pueblo fantasma, en el que se encuentra todavía el cementerio y las ruinas de una iglesia de estilo gótico.

El pueblo actual, Valdelateja, tiene orígenes medievales, como atestiguan algunos restos hallados en tono a la iglesia actual, dedicada a Santa Eulalia. Ésta, en origen una pequeña ermita, fue ampliada a principios del S. XX con la piedra de la antigua iglesia de Siero, bajada por los lugareños: la actual espadaña, la puerta de entrada, etc. En su interior se encuentran algunas imágenes góticas que también fueron de Siero, en especial las de las santas Centola y Elena y la de Santa Lucía, esculturas de bulto, realizadas en madera de nogal, policromadas.

El río Rudrón, que atraviesa Valdelateja, ha erosionado los materiales calcáreos del Cretácico Superior, creando un área de notable diversidad litológica, morfológica y de exposición, que se refleja en la diversidad de la cubierta vegetal, habiendo sido afectada ésta también por los diferentes aprovechamientos humanos a los que se ha visto sometida durante siglos.

La flora de Valdelateja se compone básicamente de especies pertenecientes a los elementos mediterráneo y euro-siberiano. El cañón excavado por el Rudrón determina la existencia de tres pisos de vegetación: bosque de ribera, las laderas, y el páramo.

En el bosque de ribera podemos encontrar chopos, tilos, alisos, varios tipos de sauces, fresnos y numerosos arbustos y matas: Cremátides, Cornejos, Arraclán, Lúpulo, Aligustre, etc.

En las laderas y terrazas, dependiendo de su orientación y la disponibilidad de agua, se pueden apreciar hermosos ejemplares de Quejigo, Avellanos, Cerezos, Mostajos, Acerolos, Espino Albar, Acebo, Arces y Saúcos, así como numerosos arbustos como Endrino, Agracejos, Aladiernos, Boneteros, Madreselvas y matas olorosas: Orégano, Hinojo, Lavanda.

En los cantiles y solanas pedregosas abundan en Enebro de la Miera y el Enebro Común, la Sabina Negra, Encinas y algún ejemplar de Tejo. Entre los arbustos son frecuentes el Guillomo, Cornicabra y diversas Genistas.

En el Páramo predomina la presencia de la Carrasca con algunas otras variedades arbóreas consecuencia de las talas llevadas a cabo hasta mediados de siglo para el carboneo. También existen laderas de orientación norte, con población de Hayas centenarias.

En áreas despejadas se pueden observar pies aislados de Enebros y Encinas combinados con Brezos, Tomillares, Aulagares, Gayubas, Espireas, como elementos propios de una etapa preforestal

En lo referente a fauna, paseando por la orilla del río se pueden ver: Desmán de los Pirineos, Pardillas, Ratas de Agua, así como el espléndido vuelo del Martín Pescador, los buceos del Mirlo Acuático y Lavanderas. En el río son frecuentes los saltos de la Trucha y grandes ejemplares de Barbos de Montaña.

En las laderas y campos abandonados conviven paloma torcaz, pito real, pito verde, mirlo, zorzal, arrendrajo, carbonero, herrerillo, mito, agateador, curruca, petirrojo, chochín y otros insectívoros. Entre los mamíferos, abundan los corzos y jabalíes, así como el lirón gris y el ratón de campo, comida fundamental de zorros, garduños, jinetas, gatos monteses y comadrejas. En los roquedos son muy abundantes los buitres leonados y la chova piquirroja, existiendo además alimoches, águila real, búho real, cárabo, ratonero y cernícalo. Con suerte podremos observar algún colirrojo tizón, avión roqueño y al huidizo treparriscos.

En el Páramo hay alondras, calandrias, trigueros, perdiz, picogordo, camachuelos y otros granívoros.

Entre los reptiles, son frecuentes la víbora común y el lagarto ocelado y entre los insectos destacan multicolores escarabajos xilófagos.

Localizalo en el mapa

Puedes ver en vídeo la ruta del Ebro desde Valdelateja

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