DIÓSCORO TEÓFILO PUEBLA TOLÍN -Pintor- -Autor del cuadro Las Hijas del Cid-

DIÓSCORO TEÓFILO PUEBLA TOLÍN conocido en la pintura española como Dióscoro Puebla. Pintor español, nace un 25 de Febrero de 1831 en Melgar de Fernamental (Burgos) y fallece en Madrid un 24 de Octubre de 1901.

Dióscoro Puebla, después de estudiar en Madrid donde fue alumno de José de Madrazo y perfeccionar su arte en Roma gracias a una pensión por su cuadro Cayo Graco y su familia, enseñó en la Academia de San Fernando siendo profesor de colorido y composición .

En 1865 ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, de cuya sección de pintura llegaría a ser presidente; fue también director de la Escuela Especial de Dibujo, Pintura y Grabado. Estuvo en posesión de las encomiendas de Isabel la Católica y de Carlos III.

Dióscoro Puebla, activo esencialmente durante la época del eclecticismo. Se dedicó en su mayor parte a la pintura de historia, género muy de moda en la época, que se aderezaba con grandes dosis de patriotismo y sentimentalismo, con cuadros como -Primer desembarco de Colón en el Nuevo Mundo-, con el que logró una discutida medalla de primera clase en la Exposición de 1865,  -Compromiso de Caspe-, –Las hijas del Cid-, etc.

Dióscoro Puebla, falleció en Madrid en 1901 y, pese a sus indudables y numerosos aciertos, su obra pictórica no es tan apreciada actualmente como la de otros pintores del momento, como Pradilla o Fortuny.

Las hijas del Cid, 1871.

Dióscoro Puebla presenta en este lienzo el episodio del ultraje que sufrieron las hijas del Cid Campeador por parte de los condes de Carrión tras su matrimonio. Doña Elvira y doña Sol aparecen atadas a un árbol, medio desnudas, en el robledal de Corpes donde fueron mancilladas por sus esposos, que huyen a caballo por un claro del bosque tras cometer su felonía.

El tema era una excusa perfecta para que los pintores de historia probaran su habilidad con el desnudo femenino, exhibiendo Puebla su facilidad para la anatomía femenina dentro del más puro academicismo. Una de las jóvenes se encuentra de pie, eleva al cielo su mirada como implorando perdón e intenta cubrir su cuerpo desnudo con un paño.

La hermana intenta desatarse mientras yace en el suelo, dejando caer su melena rubia hacia adelante al inclinar su cabeza, destacando su torso desnudo, el manto rojo y el vestido dorado. La precisa técnica dibujística del maestro es el elemento más destacable de la composición, modelando los cuerpos de las damas y ofreciéndonos los detalles y calidades táctiles de las telas, tratando el color en sintonía con Orazio Gentileschi, especialmente la blancura de las carnaciones dotadas de sensualidad e idealismo al acentuar sus formas.

El espesor de los árboles ha sido tratado por Dióscoro Puebla con una amplia variedad de matices cromáticos ante los que resaltan los dos desnudos, de clara influencia ingresca. En la derecha sitúa el artista una zona más iluminada al ser un claro del bosque para mostrar la huida y el punto de fuga de la composición. Los críticos no encontraron aceptable esta obra de Puebla, apelando a que faltaba dramatismo, “que se viesen más huellas del bárbaro proceder de los condes” como decía Cañete. El cuadro no fue premiado en la Exposición de 1871 recibiendo Puebla como compensación la cruz sencilla de María Victoria.

El Estado adquirió finalmente la obra por 8.000 reales para ser expuesto en el Museo del Prado donde se encuentra actualmente..

Puedes ver en vídeo la historia del museo del Prado.

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