BURGOS INÉDITO. PESOS Y MEDIDAS BURGALESAS. -Por Francisco Blanco-

“Todas las cosas están sometidas a peso y medida”   (Del Conde Lucanor) as

El “Fuero Real” y “Las Siete Partidas” del rey de Castilla y León, Alfonso X el Sabio, tenían por objeto dotar a su reino de una estructura homogénea en todos los ámbitos socio políticos y económicos, que acabasen con el enorme caos dominante, propiciado por los numerosos fueros y privilegios de carácter municipal, nobiliario y eclesiástico, dispersos y diferentes, que convertían las tareas  administrativas en una verdadera  anarquía.

“El Fuero Real” fue derogado por la nobleza y “Las Partidas”, al no ser sancionadas por las Cortes, no entraron en vigor hasta el reinado de su biznieto Alfonso XI, que las declara legales y se convierten en la fuente principal del futuro Derecho Castellano. Pero a pesar de lo cual, y de haber publicado una Ley en el año 1347 sobre la unificación de pesos y medidas, la diversidad y la confusión siguieron siendo la norma más habitual hasta que en el siglo XVIII se puso en marcha por la Ilustración francesa el Sistema Métrico Decimal. (1) 

Entre las disposiciones que Alfonso XI puso en marcha a partir de 1347 para tratar de unificar pesos y medidas, se pueden encontrar las siguientes:

“Otrosí: Que el pan y el vino, y las otras cosas que se suelen medir, que se midan y vendan por la medida toledana, que es en la fanega doce celemines, y en la cántara ocho azumbres”.

“Otrosí: Que el paño y lienzo y sayal, y las otras cosas que se venden a varas, que se vendan por la vara castellana. Y declaramos que la vara castellana de que se ha de usar en todos estos Reynos, sea la que hoy tiene in ciudad de Burgos; y que para este efecto las ciudades y villas que son cabeza de partido hagan traer el padrón é marco de la vara castellana de la dicha ciudad de Burgos”.

Pero no parece que estas medidas obtuvieran el resultado positivo que se perseguía, pues el desorden y la diversidad de criterios siguieron estando a la orden del día.

Otros monarcas castellanos también lo intentaron sin conseguir unificar criterios. Así lo reconocía Enrique II, el primer monarca Trastamara, en una Pragmática dada en Burgos el año 1373: “Quánta desorden hay en estos nuestros Reynos por la diversidad y diferencia que hay entre unas tierras y otras en las medidas de pan y vino, que en unas comarcas y en unos lugares hay las medidas mayores y en otras menores, y aun nos es hecha relación que en un memo lugar hay una medida para comprar y otra para vender”.

n_09

Siguieron otras Pragmáticas  tratando de atacar el mismo problema: La de Juan II, dada el 1436 en Toro, la de Enrique IV, el 1462, otra vez en Burgos, y la de los Reyes Católicos, dada el 1496 en Madrigal de las Altas Torres, pero todas sin resultados positivos. El problema siguió subsistiendo, prácticamente de forma indefinida, hasta el reinado de Carlos IV, con Godoy de todo poderoso primer ministro, que en enero de 1801 ordenó “la igualación de pesos y medidas para todo el Reyno”, estableciéndose unos  patrones que seguían sin tener nada que ver con el Sistema Métrico Decimal, como se podrá apreciar fácilmente :

Longitud: Se establece  la vara que se conserva en el archivo de la ciudad de Burgos (es decir, la misma que impuso D. Alfonso XI en el siglo XIV), equivalente a 3 pies, que se divide en media, cuarta, ochava y media ochava. Pero también se establece el pie “como raíz de todas las medidas de intervalos ó longitud”, lo que da lugar a otros diferentes submúltiplos como el dedo, el medio dedo, la quarta y la ochava, y por otra parte está también la pulgada, que equivalía a 1/12 de pie. Además, como grandes medidas se utilizan la legua, y el estadal y la aranzada como medidas de superficie.

Áridos: La media fanega que se conserva en el archivo de la ciudad de  Ávila, y como submúltiplo el celemín, que a su vez se subdividirá en quarto o quartillo.

En algunos pueblos de la zona de pinares de Burgos, como Canicosa, Quintanar y Regumiel, para medir terrenos y fincas se utilizaba una medida de superficie propia, conocida como el Haz, que equivalía a 900 pies cuadrados. No se si actualmente se sigue utilizando.  

Granos: La fanega del archivo de Toledo, que se subdividirá en media fanega, quartilla, celemín, medio celemín, quartillo, medio quartillo, ochavo, medio-ochavo y ochavillo. Múltiplo de la fanega será el cahíz, equivalente a 12 fanegas.  

Líquidos : La unidad será la cántara o arroba, subdividida en media cántara, quartilla, azumbre, mediazumbre, quartillo, medio quarti1lo y copa. Como  múltiplos tendrá el moyo, equivalente a 16 cántaras o arrobas y el quintal de 4 arrobas. Para el aceite se utilizará además de la arroba y la media arroba, la libra, la media libra, el cuarterón, la panilla y la media panilla. Otra medida de peso será la onza, equivalente a 1/16 de libra, la media onza, la quarta, la ochava o dracma, el adarme y el tomín. En las boticas se utilizaba la llamada libra medicinal, que equivalía a 12 onzas.

Semejante profusión de formas de pesar y de medir no contribuyó precisamente a que se allanasen las dificultades existentes desde tiempos inmemoriales. La solución definitiva a este caos llegó durante el reinado de Isabel II, dentro de las reformas impulsadas por D. Alejandro Mon y el lermeño D. Ramón de Santillán (2). En el año 1849 se crea la Comisión de Pesos y Medidas con la misión de unificar las equivalencias entre las numerosas pesas y medidas existentes todavía en nuestro país y el sistema métrico vigente en Europa desde finales del siglo XVIII. El resultado de este trabajo se publicó tres años después, mediante la Real Orden del 9 de diciembre de 1852. Finalmente, ya durante el reinado del restaurado Alfonso XII, con Cánovas de presidente del Consejo y el marqués de Orovio de ministro de Hacienda, sale a la luz el Real Decreto del 14 de noviembre de 1879, en el que se establece la obligatoriedad de utilizar el Sistema Métrico Decimal a partir del día 1 de julio de 1880.  

NOTAS:  

(1) El S. M. D. pretendía precisamente unificar cada unidad de medida de forma que cada una estuviera relacionada entre si por múltiplos y submúltiplos de 10.

(2) Ramón de Santillán había nacido en Lerma el año 1791. Durante la invasión napoleónica luchó como teniente en la partida del famoso cura guerrillero Jerónimo Merino Cob, que también era natural de un pueblo muy cercano a Lerma. Durante la regencia de María Cristina fue ministro de Hacienda entre 1840 y 1841. Se le puede considerar como un destacado hacendista, impulsor de muchas de las reformas que se llevaron a cabo durante el reinado de Isabel II.

d

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s