EL CASTILLO DE LARA. -Por Francisco Blanco-.

dqwed

Desde la ermita visigótica de Nuestra Señora de las Viñas (1), sobre la cima de un cercano castro con más de mil metros de altura, se divisan, nítidos y famélicos, los pétreos harapos que forman las ruinas de lo que fue la fortaleza de los Lara, señores de un extenso territorio, que a partir del año 932, en el que Fernán González, que ya era conde de Lara, se convirtió además en Conde de Castilla, fue adquiriendo un gran peso político y administrativo sobre un vasto territorio que abarcaba toda la actual provincia de Burgos y parte de las de Cantabria, Álava, Vizcaya, La Rioja, Palencia y Soria, embrión de lo que más adelante se convirtió en el Reino de Castilla. La cercana localidad de Lara de los Infantes, fundada en el año 902 por Gonzalo Fernández, el padre de Fernán González, fue durante algún tiempo la cabeza visible de estas “Tierras de Lara”.

De esta ermita visigótica afortunadamente se conservan en perfecto estado de revista la cabecera y el crucero, restos de la que tal vez fue la última basílica construida en España por los visigodos allá por el siglo VII. Está enclavada en la pequeña aldea de Quintanilla de las Viñas, perteneciente a la localidad de Mambrillas de Lara, justo a los pies del citado castro, en un terreno actualmente convertido en un pequeño páramo, pero en el que, por aquellos lejanos tiempos, abundaban los árboles y los arbustos, sobresaliendo el zumaque, cuyo fruto tiene una cierta semejanza con el melocotón; también es posible que existieran viñas, pues los visigodos fueron unos grandes implantadores y conservadores de cepas. Desde luego, en la magnífica iconografía que se puede admirar, tanto en el exterior como en el interior del templo, las viñas y los zarcillos de vid intercalados constituyen uno de los motivos principales de su espléndida ornamentación.

En el siglo X el castillo de Lara ya estaba habitado por los Lara, mientras que la ermita se había convertido en un monasterio femenino cisterciense, regido por una abadesa y jurisdicionalmente dependiente del cercano monasterio de San Pedro de Arlanza, contando además con la protección de la condesa Muniadona, es decir, la madre del conde Fernán González.

w

Muchos fueron los acosos que tuvo soportar el castillo, antes de que las fronteras del Alfoz de Lara se consolidasen y los árabes replegasen sus fronteras hasta el otro lado del Duero. Las expediciones más violentas y feroces se produjeron, primero por parte del ambicioso califa omeya Abderramán III durante las primeras décadas del siglo X, hasta que, en el año 939, una coalición cristiana formada por los reyes de León y Pamplona, Ramiro II y García Sánchez I, a los que apoyaban las tropas de los condes castellanos Ansur Fernández y Fernán González, le derrotaron en la histórica batalla de Simancas. Después, tras el periodo de calma que supuso el reinado de Alhaken II, apareció el feroz e invicto Almanzor, que realizó, durante la segunda mitad del siglo X, nada menos que 56 incursiones victoriosas por territorios cristianos, siendo las plazas fuertes de León y Castilla sus víctimas favoritas, que fueron sometidas con frecuencia al asedio y al saqueo.

A partir del siglo XIII la propiedad del castillo tuvo diferentes alternativas, pasando a manos de la realeza y de otras familias de la nobleza castellana, como los Cartagena (2), hasta que, en el siglo XV, se impuso la autoridad de los Reyes Católicos y la alcaldía del Castillo de Lara recayó sobre el Corregidor de Burgos, cargo que nombraba la propia corona. Pero, para entonces, la decadencia del Castillo había comenzado de forma inexorable, hasta alcanzar en el siglo XVI, según un informe elaborado por el maestro Pedro de Castañeda(3), un estado de auténtica ruina.

El Castillo-fortaleza, ahora convertido en ruinas, estaba defendido por una doble muralla con foso y puentes levadizos para su acceso; lo configuraban seis torres defensivas dominadas por la torre del homenaje de cuatro alturas, donde habitaban los condes con su servidumbre.

Sin embargo, los orígenes de este castro, enclavado en lo más alto de la Sierra de Peñalara, hay que buscarlos en la Edad de Hierro, en la que se produjeron los primeros asentamientos humanos, es de suponer que a causa de su alto valor estratégico, que permitía a sus moradores dominar el desnudo y semidesértico páramo que se extendía a sus pies. En el Castillo-fortaleza y sus alrededores se han encontrado numerosos restos de otros pobladores, especialmente celtíberos, de los que quedan algunas necrópolis; romanos, como prueba la existencia de una cercan calzada; y visigodos, que dejaron el artístico y valioso regalo de la singular ermita de Nuestra Señora de las Viñas del siglo VII, ya citada anteriormente.

En la actualidad creo que existe una recogida de firmas con el objetivo de presentar a la Junta de Castilla y León una petición para que se elabore un proyecto sobre una posible restauración de la Torre de Lara, que fuera la principal insignia de Castilla durante los primeros años de la Reconquista. No se puede olvidar tampoco, que dicho castillo fue donado el año 1255 a la ciudad de Burgos por el rey de Castilla D. Alfonso X y que es uno de los tres castillos que figuran en el escudo de la ciudad, sobre la cabeza coronada del rey. Los otros dos son el de Muñó y el de Cellorigo.
No podemos por menos que desear que se cumplan felizmente los objetivos de dicha iniciativa, a mayor gloria de Burgos y de las Tierras de Lara.

NOTAS:

(1) La ermita de Quintanilla de las Viñas fue declarada Monumento Nacional en el año 1929 y sometida a una rigurosa restauración después de una larga etapa de total abandono.
(2) Los Cartagena descienden de Pablo de Santamaría, un judío converso conocido como “El Burguense”, que vivió entre los siglos XIV y XV; fue consejero de Enrique III y obispo de Burgos y Cartagena.
(3) Pedro de Castañeda es un pintor poco conocido del siglo XVI, que falleció en 1557. Tuvo taller propio en Alcalá de Henares y se sabe que anduvo por Segovia estudiando sus iglesias y decorando algunas. No existe documentación de su paso por Burgos.

Autor: Paco Blanco, Barcelona, abril 2016

uk

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s