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LA TUTA -Juego Popular Burgalés-

Se trata de un juego popular de lanzamiento , de reglamento sencillo, su origen puede ser céltico, griego, romano, germánico o de la cultura del Extremo Oriente o incluso de los países de cultura árabe. Todo apunta históricamente a que el nombre se lo dieron los romanos y los dos nombres que más se repiten para designarlo tienen su etimología latina.

Se practica sobre campo de juego de 28 metros de longitud, más lo que ocupe el «pato» o lugar de lanzamiento. La pista es de tierra batida y lisa y tiene dos metros de anchura; a cada lado hay sendas franjas de un metro de ancho para la seguridad de los espectadores. La tuta se sitúa a 22 metros del «pato» y a seis metros de ella se colocará un tablón para seguridad.

La tuta debe ser de buena madera (encina o roble) y labrada. Su altura entre 15 y 16 centímetros y su diámetro en las bases de 35 mm. y en el centro de 40 mm. Los «doblones», «tangas», «tostones», o «tejos» son de hierro acerado y biselados en toda su circunferencia; su diámetro de 100 mm. y un espesor ascendente de 5 a 10 mm., desde el exterior al centro. Su peso es de medio kilo. La chapa o moneda que se coloca sobre la tuta tiene unas dimensiones de 25 mm., 2 de espesor y un peso de 10 gramos

Los equipos suelen ser de dos o de cuatro jugadores y los «doblones» dos.

Si vemos sus normas y reglas comprobaremos que se ha jugado siempre colocando sobre la tuta, cilindro de madera, una o varias monedas y que los jugadores con sus respectivos tejos trataban de derribar la tuta y alejarla de las monedas que se habían puesto sobre ella y al mismo tiempo colocar uno de los tejos más cerca del dinero. Si el dinero queda más cerca del tejo que de la tuta, el dinero que queda más cerca del tejo que de la tuta pertenece al jugador que arrojó los tejos.

Si el dinero queda más cerca de la tuta, no se lo lleva el jugador. Debe tirar el siguiente para tratar de poner su tejo más cerca del dinero. Es decir que la proximidad de la Tuta «defiende» el dinero. La puesta está segura junto a la tuta. El recurso de cada jugador es, o alejar la tuta o acercar el tejo a las monedas.

 A veces, se daba la situación de «toma», cuando la tuta quedaba debajo o encima del «doblón»;entonces había que separarlos con el otro «doblón». Otras veces, sucedía la «bolsa» o «cama», cuando el «doblón» quedaba más cerca de la tuta que de la chapa y no había, pues, tanto; como tampoco si quedaban a la misma distancia.

Puedes ver en un vídeo como se practica.

DÍA DEL BURGALÉS AUSENTE Y CONCURSO DEL BUEN YANTAR DE LA CIUDAD DE BURGOS

EL DÍA DEL BURGALÉS AUSENTE también llamado OPERACIÓN AÑORANZA surgio en el año 1986 tras un viaje del alcalde de Burgos en aquellos años, José maría Peña San Martín. En ese viaje el munícipe se dio cuenta sobre suelo argentino de que muchos burgaleses emigrantes , ya en la vejez, no habían podido volver a Burgos ni siquiera de visita, siempre por motivos económicos.

De esta forma comenzaron a llegar  a la ciudad de Burgos cada año, en mitad de las fiestas,  subvencionados e invitados por el Ayuntamiento y seleccionados junto con los centros regionales de hispanoamérica; una veintena de burgaleses de la capital y la provincia que un día tuvieron que partir a la diáspora que suponía la emigración de los años 30-40.

Integrados en las fiestas de la ciudad, estos burgaleses, coincidiendo con el útimo fin de semana de las mismas que es siempre el primero de Julio, reciben un homenaje público coincidiendo con el día de las Peñas y el concurso del Buen Yantar que se celebra en el Parque de Fuentes Blancas.

En el CONCURSO DEL BUEN YANTAR celebrado en el DÍA DE LAS PEÑAS, todas estas asociaciones de caracter civil burgalés se congregan en torno al parque de Fuentes Blancas. Allí, y cada una en su recinto, ofrecen sus productos típicos en una jira popular que pone fin a las fiestas locales.

De acuerdo a  las bases del concurso impuestas por el ayuntamiento, cada peña puede presentar dos platos: Uno obligatorio y otro voluntario, que trás ser evaluados por un jurado especializado pueden alzarse con el título de ganador del concurso del Buen Yantar de Burgos.

Junto a la celebración popular de la fiesta del curpillos en «el Parral» es una de las fiestas más queridas y participadas por los ciudadanos burgaleses y recomendable su visita para los foráneos puesto que está declarada de Interés Turístico Nacional.

Puedes ver un vídeo sobre las fiestas de Burgos.

FIESTA DEL CURPILLOS EN EL PARRAL DE BURGOS

El viernes siguiente del CORPUS CHRISTI se conmemora una festividad donde asoma, cada año, desde siempre, el sentimiento burgalés más ancestral. Todo Burgos y todo aquel que quiera asistir, se traslada al Monasterio de Santa María de las Huelgas Reales, donde están enterrados gran parte de nuestros reyes, para celebrar una antigua victoria de las huestes castellanas.

Se trata del “Curpillos”, en esta fiesta, cívico – religiosa – militar, se rememora la victoria de Las Navas de Tolosa, conseguida en el 1212, cerca de La Carolina, en Jaén, donde participaron las tropas castellanas bajo el mando del propio rey Alfonso VIII, quien, como trofeo de guerra, se trajo un tapiz que hacia de pared de la tienda del califa Abu Abdala Mohammed, ben Yakub, ben al Nasr, al que todos conocemos como el rey moro “Miramamolin”, este tapiz no es otro que el llamado “Pendón de las Navas de Tolosa», elaborado en seda bordada en oro, con una estrella inscrita en un circulo y rodeada de un versículo coránico que dice:

«Me refugio en Alláh huyendo de Axaythán el apedreado, en nombre de Alláh, el clemente, el misericordioso, la bendición de Alláh, sobre Mahoma y los suyos”

 Una replica de este pendón, para evitar que el original se estropee, es tremolada y portada en la procesión por la máxima autoridad militar y custodiada de forma solemne por la tropa.

Después de los actos oficiales, la multitud se traslada al vecino parque del “Parral”; que es propiedad de La Corona, eso sí, con una antigua concesión de uso a la Ciudad, donde se desarrolla una típica “jira castellana” en la que son habituales y recomendables los pinchos de morro de cerdo, chorizo y por supuesto morcilla.

La fiesta, a la que acuden en multitud los habitantes de la ciudad de Burgos por sentirla muy dentro entre sus tradiciones, está declarada de interés turístico regional.

 

Puedes ver la celebración del año 2008 con banda sonora de -El Espíritu de Lúgubre-

ROMERÍA DE LA VIRGEN BLANCA

Esta ROMERÍA DE LA VIRGEN BLANCA está estrechamente ligada al castillo y a su recuperación. Junto a la esplendorosa fortaleza burgalesa se erguía el templo románico que albergaba la imagen de Ntra. Sra. de la Blanca, el cual sufrió su destrucción junto con el castillo en 1813. Tras la destrucción se guardaron dos imágenes de la virgen en la iglesia de San Pedro de la Fuente.

A lo largo del año 1994 y con el fin de dar a conocer a la ciudadanía los avances de la recuperación del castillo, se programan una serie de visitas guiadas y actividades educativas y culturales cuyo acto central fue la celebración de una Romería en honor a la Virgen Blanca.

La romería consisite en el traslado en procesión de la imagen de la Virgen desde la Iglesia de San Pedro de la Fuente hasta la campa en la que se encuentran los restos de su primitivo emplazamiento. Ésta se celebra siempre el último domingo de Mayo.

El domingo de romería se realiza una paella gigante en el aparcamiento del castillo. De la misma forma y por el éxito de público que conlleva la celebración, se organiza un mercadillo medieval, talleres, actuaciones, torneo con caballos…

EL CANTO DE LAS MARZAS EN BURGOS

¡Feliz año nuevo!. No faltará quien se extrañe al recibir esta felicitación, pero tiene su razón de ser, estamos en las Calendas de Marzo, (Kalendae Martiae), que era el principio del año según el antiguo calendario romano por el que nos estuvimos rigiendo en Castilla durante siglos.

Y por esto, esta noche del 28 o 29 de Febrero durante la madrugada del 1 de Marzo, se renueva cada año en los territorios de la antigua Bardulia, de la Castilla primigenia, una antigua tradición que se pierde en la noche de los tiempos unida a nuestra civilización romana y a los pobladores anteriores, estoy hablando del CANTO DE LAS MARZAS, que más que una costumbre atávica, es un rito que ha perdurado hasta nuestros días, en forma de tradición oral transmitida de padres a hijos, en una especie de historia no escrita, de una costumbre nunca olvidada que nos une, como digo, a nuestros primeros ancestros.

Marzo era el primer mes romano, su nombre nos recuerda que estaba encomendado al dios Marte, que entre otras cosas era el protector de los jóvenes varones solteros y de sus actividades, y precisamente en estas fechas, en la cultura romana se celebraban Las Equiria que eran unas fiestas exclusivas de los jóvenes varones del imperio, aunque también estaban unidas a ritos agrícolas propiciatorios de la fertilidad y también como bienvenida a la primavera. Estas fiestas tuvieron el calado suficiente en los antiguos pobladores de Castilla: Bardulos, Vacceos, Autrigones… etc., que las acogieron como propias o las adaptaron a las que ellos ya celebraban.

Este rito, esta celebración pagana, es una de las pocas que no fueron adoptadas por el cristianismo y como he indicado al principio se extiende exclusivamente por algunos territorios de la antigua Bardulia, de esta forma perdura en Las Encartaciones de Vizcaya, en varios valles de Santander, en varias comarcas de Palencia y en casi toda la provincia de Burgos, eso sí, en cada zona se presentan con alguna disimilitud, aunque todas son muy afines en contenido, melodía y estrofas. Tal vez la diferencia más notable se encuentra en Santander, donde también participan las mozas a ritmo de pandero, mientras en el resto solo participan los hombres y en algunos casos solo los mozos solteros, empleándose este rito como iniciación a la edad viril adulta.

De esta forma, no es extraño, ver aún en nuestros pueblos a los mozos cantar las Marzas, que sin duda tienen mucho que ver con aquellas Equiria y ritos iniciáticos anteriores e incluso con antiguas ceremonias paganas de fertilización de la madre tierra como ya hemos dicho.

La cuadrilla de Marzantes está estructurada jerárquicamente, siendo comandada por el soltero mas viejo, en la cuadrilla se ingresa después de la pubertad, debiendo pagar el novicio para poder marcear una determinada “patente” y superar diversas “pruebas de virilidad”, además los recién ingresados deben soportar la Noche de Marzas el peso de las cestas donde se recogen los obsequios, llevar los faroles, o se les encarga de “visitar” las huertas para “recoger” las hortalizas con las que aderezar la cena.

Normalmente son dos grupos que recorren el pueblo, situándose unos a cada extremo de una calle, y otras veces alrededor de hogueras, en otras comarcas cantan en el portal de las casas, sobre todo en las de la novia de alguno de los mozos, siendo incluso frecuente que se invitase a pasar hasta la cocina a los marzantes, y también es acostumbrado que una cuadrilla visite las poblaciones de otro valle, aunque actualmente esté enclavado en otra provincia o comunidad. Con los obsequios en especie recaudados en sus visitas a las casas se celebra al día siguiente una suculenta cena en la taberna o algún local cedido por el Ayuntamiento.

En algunas zonas, dependiendo de la casa visitada, se cantan unas u otras estrofas, así si la casa era de algún principal se cantaban las “Galanas o Floridas”, en la casa del Señor Cura se hace referencia a ella o se incluyen los Mandamientos o las Obras de Misericordia y en el caso de que en alguna casa no hubieran sido bien obsequiados el año anterior les cantan Las Rutonas, de índole satírica, intentando ser mejor recibidos. Pero, eso sí, en todos los casos los mozos siguen rivalizando como los gallos en cantar intentando despertar a la naturaleza con sus, aunque monótonos, sentidos versos y se responden unos a otros, alternando en las estrofas que normalmente constan de cuatro apartados:

1. -La SOLICITUD DE PERMISO para cantarlas, o invocación que normalmente empieza con una estrofa como esta:

 
CON LA LICENCIA DE DIOS
Y LA DEL SEÑOR ALCALDE
QUEREMOS CANTAR LAS MARZAS
SIN CAUSAR PERJUICIO A NAIDE.
 
En algunas zonas este apartado comenzaba con la pregunta del mozo mayor: ¿Cantamos, rezamos o nos vamos?, y en función de la respuesta dada por el amo de la casa cantaban, rezaban o se iban en el caso de que aquella casa estuviera de luto o tuviera algún enfermo.
2. -Siguen con un CANTO A LA NATURALEZA, casi invariablemente la primera estrofa de este apartado dice así:
 
ESTA NOCHE ENTRARÁ MARZO
DE MEDIA NOCHE PA BAJO
CUANDO EL LABRADOR REDOBLA
SUS AFANOSOS TRABAJOS.
Después describen los meses y sus características, por ejemplo:
 
A MARZO LE SIGUE EL TURNO
EL HERMOSO MES DE ABRIL,
QUE NOS TRAE CON LA PASCUA
AGUARRADILLAS SIN FIN.

3. -A continuación está el CANTO A LA JUVENTUD donde cantan a las mozas, (de ahí que ellas no participen), retratando su belleza, a veces con picardía:

ESO QUE TU TAPAS
CON EL DELANTAL
LAS SIETE COLUMNAS
Y EL PALACIO REAL

Siguen describiendo la anatomía femenina, y ya no se cortan nada, llegando a decir:
 
ESOS TUS DOS PECHOS
SON DOS FUENTES CLARAS
DONDE YO BEBIERA
SI TU ME DEJARAS
Y ya, definitivamente, se lanzan con esta estrofa:
 
ESOS TUS DOS MUSLOS
SON DE ORO MACIZO
DONDE SE SOSTIENE
TODO EL ARTIFICIO
4. -Terminan siempre con una DESPEDIDA unida a una petición de obsequios:
 
YA HEMOS CANTADO LAS MARZAS,
VAMONOS HASTA OTRO DÍA,
MAÑANA ESPERA EL TRABAJO,
VÁLGAME SANTA MARÍA,
QUE PARA AÑOS VENIDEROS,
NINGUNO FALTE A LA CITA,
NI FALTEN EN LOS PUCHEROS,
ALUBIAS CON MORCILLITAS.

A veces estos cantares pueden tener un sutil doble sentido, eludiendo elegantemente algún tipo de censura, como cuando dicen:

LEVANTAOS DAMAS
DE ESAS BLANDAS CAMAS
ABRIREIS LOS COFRES
NOS DAREIS CASTAÑAS
Y aún más cuando continúan sustituyendo una rima que el que escucha puede llegar a suponer, con otra mas asonantada, como en el caso de:
 
LEVANTAOS DAMAS
DE ESOS BLANDOS LECHOS
ABRIREIS LOS COFRES
NOS DAREIS… DINEROS
Otras veces, incluyen bonitos vocablos propios del entorno rural, como en este caso, donde tampoco falta el buen humor:
 
TRAEMOS UN BURRO
CARGADO DE ARVEJAS,
LLENO DE GORGOJOS
HASTA LAS OREJAS
Donde ARVEJA, es una papilonácea parecida a la algarroba y GORGOJO, ya mas conocido, es un insecto parásito.

En alguna ocasión se muestran exigentes en sus peticiones:

EL VINO HA DE SER BUENO,
HA DE SER DE FIAR.
NO HA DE SER NI DE VILLANUEVA,
NI DE SANDOVAL,
NI DE SOTRESGUDO,
NI DE ESO DE TAPIA,
PORQUE HAY QUE ESTAR SIEMPRE
DESDANDO LA TRAMPA.
Y POR ESO MISMO
NOS DEBEN DE DAR
VINO DE RIBERA
QUE ES MÁS NATURAL.
Y ya para terminar y como conclusión de este articulo me permito incluir una estrofa más, de las de despedida, que dice así:
 
AQUI TERMINAN LAS MARZAS
SI HAY DEFECTOS PERDONAD
ADIOS TODOS, HASTA OTRO AÑO
EN QUE SE REPETIRÁN.

 

Texto expresamente cedido a BURGOSPEDIA por Yague Garcés. Visita su sitio.

Puedes ver varios vídeos de las Marzas en Burgos.

EL CARNAVAL EN BURGOS

En Burgos no se puede hablar de CARNAVAL, ¡chitón!, y no es que no nos dejen, es que en el Burgos antiguo no existe el carnaval, el carnaval es una idea moderna, de hecho, como ahora lo conocemos no aparece hasta bien entrado el siglo XVIII.

En Burgos podemos hablar, y mucho de “Carnestolendas”, de ir de “Antruejo”, de hacer “Marracanadas” e incluso de “Mojigangas” y “Mascaritos”, pero nunca de chirigotas, murgas ni comparsas, esto, como digo, es la idea moderna del Carnaval, mas propia de otras latitudes, donde la bonanza del clima permiten otras demostraciones e incluso que las mozas vayan en folguetas cuando no en pura porreta.

Sin embargo, en cuanto se pone uno a “arrascar” en la historia aparece el carnaval antiguo, con gran arraigo en nuestras tradiciones, se puede decir que el carnaval burgalés se pierde en la noche de los tiempos, mezclado con ritos arcanos de los pueblos anteriores a la romanización. Pero es precisamente la civilización romana la que nos aporta la idea primigenia de nuestro carnaval que sin duda está unido a la Lupercalia que se celebraba, precisamente, en estas fechas en honor del dios Pan.

IMAGEN DE LAS FIGURAS DE CARNAVAL LAMADOS CACHIBIRRIOS

Posteriormente la religión cristiana consigue adaptar estas celebraciones a su liturgia pero la tradición permanece y no es gratuito pensar que figuras de nuestro carnaval, como son los “Zarragones” o los “Cachibirrios” o los “Capidiablos”, siempre provistos de un zurriago o una bochincha para golpear a niños y sobre todo a las mujeres, no es otra cosa que la adaptación de los ritos de fecundidad de las lupercales.

Otra costumbre pagana que ha llegado a nuestros días, ésta con menos fuerza, aunque se sigue realizando en diversos puntos de nuestra provincia, es la de arrojar ceniza a los concurrentes, desde luego también está unida a la Lupercalia y se trata de un individuo del pueblo, algunas veces disfrazado, que recitando versos disparatados trata de atraer a los curiosos, a los que sorprende arrojándoles ceniza o harina o incluso salvado.

IMAGEN DE LA TRADICIONAL FIGURA DEL CARNAVAL CAPIDIABLO

En alguna de nuestras zonas aparecen “Tarascas” o la “Vaca Curra o Romera”, pero éstas son más propias de otras celebraciones como puede ser la del Corpus Christi o el teatro.

El “Jueves de Todos” sin duda también desciende de los ritos lupercales y como tal subsiste en todas las culturas romances, en Francia es el “Mardi Grass”, en Italia el “Lardero” y en Portugal la “Terça Feira Gorda”, en todas ellas los niños visitan las casas solicitando con canciones golosinas o algo para merendar, en Burgos suele ser :

Somos niños de la escuela,
que venimos a rogar
a la dueña de esta casa
que nos de “pa” merendar.

Otras veces se completa con el Juego del “Higuí”, en el que algún adulto disfrazado, atrae a la chiquillería con un higo atado a un cordel colgando de un palo mientras recita con voz chillona:

Al higuí, al higuí
que con la mano, no
que con la boca, si.

IMAGEN DEL CARNAVAL EN LA LOCALIDAD BURGALESA DE MECERREYES

Otra mojiganga carnavalesca de nuestra tradiciones es el entierro de la sardina, que todos conocemos y está muy extendida en toda España, sin embargo en Burgos, también toma formas propias como cuando el “oficiante” que suele ser el herrero del pueblo, rocía a la gente con una escoba y un pequeño caldero, parodiando las salmodias fúnebres como:

Mocitas, las de este pueblo
no tengáis miedo
porque el hisopo
tieso lo llevo.

Suele acompañarle un monaguillo con una especie de roquete repleto de nabos que contestaba al “oficiante” con aquello de:

Aunque de nabos me veis vestido
el más gordo lo llevo bien escondido.

El Carnaval Moderno, como ya se ha dicho surge en el Siglo XVIII, con figuras como los Arlequines, Pierrots y otros que recuerdan con sus vestidos a nuestros «Zarramacos», «Colachos» y «Tetines» que desde luego, vienen mucho mas de antaño como dicho queda.

IMAGEN DE LA TRADICIONAL FIGURA DEL ZAMARRACO

 

Aprende a cocinar las carnavaleras HOJUELAS u OREJUELAS

-Texto expresamente cedido a BURGOSPEDIA.ORG por Yague Garcés. Visita su blog

EL BOFORDO

EL BOFORDO o hastiludium es nuestro “Juego de Bofordar”, también denominado “Lanzar a tablado”, se trata de una justa o torneo que se viene realizando en Burgos, con alguna interrupción, desde el S VIII, al menos y donde aún se recuerda a los afamados “Bofordadores Burgaleses” que incluso cuentan con sitio y calle en su memoria y aún se celebran este tipo de torneos con motivo de algún fasto.
Además del nombre de la competición, el bofordo es un venablo corto arrojadizo muy a la usanza de los godos, al que la RAE llama bohordo, en francés es “bohort”, en la Crónica Godo lusitana (1140) se cita como “buffurdium” y en la “Estoria” de Alfonso X “El Sabio” ya se denomina “bofordo”:
“demandó por un caballo é tomó un bofordo en la mano, é fuese al tablado”

En el Poema de Fernán González se nos narra que en el 932 durante los desposorios de “El Buen Conde”, que era como le llamaban, con doña Sancha hija de Sancho I de Navarra, ya hubo juegos de bofordar, según las costumbres de la época para mayor esplendor de los esponsales:

Fuéronse para Burgos cuando ir se podieron;
Luego que alli llegaron grandes bodas fecieron;
Non alongaron plazo, bendiciones prendieron;
Todos, grandes e chicos, muy gran gozo hobieron.

Alanzaban en los tablados todos caballeros;
A tablas e escaques jugan los escuderos;
De otra parte mataban los toros los monteros;
Habia ahi muchos cítulas e muchos violeros.

En el Cantar de Mío Cid se cita como “Los Juegos de tener armas y quebrantar tablados” y nos explica en el episodio de las Bodas que dichos juegos consistían en matar muchos toros, alanzar tablados y bofordar:

Todas las gentes del Cid con júbilo los miraban,
Las armas iban jugando, los tablados derribaban”.

“Los Siete Infantes de Lara” comienza con:
“Los Bofordadores en las bodas de Doña Lambra”:

Andudo con sus compañas fasta a Burgos llegare,
por veer los trebejos que fazían e el tablado lançare,
para doña Llambra con sus dueñas mandó ý tienda armare.

Primero lançó su vara el conde Garci Fernández
e después lançó otrosí el bueno de Ruy Velázquez,
e después Muño Salido, el que bien cató las aves,
e muchos de otras partes; e desí lançó Alvar Sánchez.

En este episodio se narran las bodas en Burgos de doña Lambra de Bureba con Ruy Blazquez, a las que asistió García Fernández “El de las manos blancas”, segundo Conde de Castilla, hijo de Fernán González y primo de la desposada. Siguiendo la costumbre, para dar realce a las nupcias, se jugaba el bofordo, para ello se montó un alto tablado en la glera de Burgos. Los bofordadores salían uno por uno, a galope tendido de su caballo para arrojar un solo bofordo contra un castillete de madera que se erigía sobre el tablado, quien tenia tanta pujanza en su brazo y tanta destreza como para derribarlo de un solo golpe certero era considerado como campeón, aunque también se consideraba el traspasarlo de parte a parte:

Esforçandose de ferir aqueill tablado et destruyr segunt su poder

Con ocasión de las largas estancias en Burgos de Felipe el Hermoso junto a su esposa la Reina Juana también se juega el bofordo, según relata Antoine de Lalaing en su “Voyage de Philippe le Beau en Espagne (1501), e incluso hay quien dice que el propio Rey participó en la liza junto a cincuenta gentilhombres.

Estas justas están reguladas por muy exactas normas:

-Se debe contar con autorización para celebrarlas y se debe pregonar la fecha y lugar donde se han de realizar para conocimiento general.

-Para evitar daños, los bofordos deben tener la punta amolada o protegida con una funda de hueso: “fierro ninguno agudo, enbotado ni enquara taillado, con sortilla de fierro o de cera o de huesso”. Incluso en alguna ocasión se indica expresamente que las armas no deben llevar casquillo: “todo cauallero que traxiere fierro en la lanza el día que ixieren a bofordar pecho ii morabetinos a los otros caualleros et si trayendo fierro fiziesse danno peche el coto como es fuero”, de donde se desprende que existen sanciones económicas o incluso mayores: “que firiere ad alguno o fiziere homezidio o algú otro danno, deve seer costrenido de peitar la pena del homezidio e de emendar el otro danno”.

-Los caballos deben ser “corrientes con muy fuerte remetida et cubiertos” ya que deben llevar petrales con esquilas, “campanetas o cascavieyllos” para avisar a los incautos, de tal forma que puedan esquivar su veloz arrancada y carrera, lo mismo que los bofordos mal dirigidos, también se advierte sobre la doma de los caballos: “si cauallo mal enfrenado o mal temprado fiziere danno o matare ome, si non fuere día señalado, que yxieren a alanzar o bofordar, peche el danno o de el dannador”.

-No existen trofeos, tan solo la fama y el prestigio de jugar bien “es alabada aquella uegada más que los otros de nobleza de tirar” y para el campeón que logra derribar el castillete se le otorgan los máximos reconocimientos: «es loado ante todos por avantailla de nobleza”.

-Calle del Bofordo. Puedes recorrerla

-Texto cedido expresamente a BURGOSPEDIA por Yague Garcés. Visita su blog.

LOS TITOS DE SAN ANTÓN EN GAMONAL

LA COFRADÍA DE SAN ANTÓN EN GAMONAL es la responsable cada 17 de Enero, y desde su creación en 1502, de mantener y organizar la tradicional entrega de los Titos en pleno barrio de Gamonal, para todos los que  acuden en esa fría mañana de enero burgalés.

El Tito es una leguminosa de grano autóctona, un alimento singular, diverso y versátil, que lo mismo servía para complementar la dieta cerealista de los animales que para preparar un cocido o un puré, o comerlas en verde sobre la marcha en la misma tierra de cultivo. “Correr los titos” (comerlos en verde a media maduración en el titar ajeno) era una de las satisfacciones que vivían los niños rurales (y no tan niños) en los días del final de mayo, tanto por comerle los titos al vecino como por su agradable dulzor.

Hoy el cultivo masivo prácticamente ha desaparecido y la propia cofradía encarga su plantación para mantener esta tradición en los alrededores de Sasamón, concretamente en la localidad de Villasidro.

La entrega y reparto popular de los Titos, comienza después de la celebración de una misa en la Real y Antigua de Gamonal y dura durante toda la mañana independientemente del tiempo y las inclemencias meteorológicas. Son unas 2000 raciones las que se entregan entre los asistentes, y las enormes cazuelas cuecen con la leguminosa protagonísta, pimentón, laurel, sal y guindilla.

El origen de esta tradición burgalesa hay que encontrarlo en la regla de fundación de la Cofradía que versa en sus fundamentos sobre la proyección de atención al pobre, al necesitado y al enfermo. Acto este que sería muy habital en el devenir menesteroso de parte de la población desde la fundación de la cofradía.

Por otra parte en la ciudad de Burgos, y el mismo día, se celebra la tradicional bendición de los animales con motivo de la celebración de San Antón en el barrio de Huelgas. Y así mismo, en el barrio de San Cristobal, se cumple con la matanza de un cerdo y la entrega de sus productos entre todos los que acuden a la jira popular.

Puedes verlo en vídeo

Puedes ver el escenario real.

LA PASCUALA

A principios del pasado siglo XX, concretamente en 1937 existía en BURGOS un grupo de amigos, algunos industriales y otros artesanos o profesionales  que solían reunirse cada día al mediodía para compartir un rato y tomarse unos “dieces” de clarete en aquel afamado Bar Restaurant que a su nombre regía la hija de Iturriaga al final de la C/ Santander o principios de la Avª. del Cid, según se vea.

Dicen que un Primero de Año, para celebrarlo, se pusieron a entonar -se supone que ellos también “entonados”- una letrilla entonces en boga de una obra de las denominadas del “género chico”: “LA PASCUALA”. Fue Buenaventura Gutiérrez Manzanedo, el que llegó un buen día con la letra a la que los demás pusieron música. Dado el éxito obtenido entre la concurrencia decidieron repetirlo cada año en tan significada fecha, así nació esta tradición donde los descendientes de aquellos primeros “Pascuales” seguimos celebrando esta “Pascua secular”.

Uno de aquellos iniciadores de esta raigambre fue el Señor Don Benito García Valdivielso, “El Berzero”, quien fue persona que por su proverbial simpatía, agudo ingenio, buen humor, fácil conversación y campechanía supo granjearse la amistad tanto de las clases mas humildes como la de intelectuales y autoridades. En la cuadra de su casa, sita en la actual Pzª. de España, se fundó la ya centenaria “Unión Artesana” decana de las Sociedades de Burgos.

Aquel local original de la Hija de Iturriaga fue después el Bar “Nervión” y en la actualidad lo ocupa una “Caixa” de Ahorros, también hubo un pequeño intervalo que se celebró en el Costan.  Cada uno de Enero, y desde 1990, se sigue celebrando, ahora en el Bar “Boston” del otro lado de la calle, y allí, venciendo la resaca de rigor, con toda pompa se sigue cantando La Pascuala como recuerdo y homenaje a nuestros antecesores y bienvenida al Año

EN LA CASA QUE SE VISLUMBRA AL FONDO ESTUVO SITO EL BAR-RESTAURANT DE LA HIJA DE ITURRIAGA. 

El ritual siempre es el mismo: alguien se sube en una silla, golpea una copa para requerir atención y después de una breve alocución invita a cantar; primero se tararea, por dos veces, las primeras notas del Himno a Burgos para a continuación comenzar con La Pascuala que dice así:

Es la Señora Pascuala,
una mujer que asusta,
por cualquier cosa se enfada
y nada le gusta.

A una mujer como esa.
yo nunca la conocí,
por eso al pobre marido,
le dicen así:

¡Daala, daala,
que es una cosa muy maala
¡daala, daala,
que hay que acabar de una vez,
“pa” que no sea soez,
La Pascuaala.

El otro día estando en misa,
le salto dos “envergüenzas”,
“y” al padre Cobisa,
todos los feligreses,
agrupados en montón,
al sacristán le gritaban
con indignación:

¡Daala, daala,
que es una cosa muy maala
¡daala, daala,
que hay que acabar de una vez,
“pa” que no sea soez,
La Pascuaala.

¡VIVA LA PASCUALA!

Como se ve, hoy en día la letra no sería “políticamente correcta”, sin embargo, en aras de la tradición tanto mujeres como hombres la cantan en tono festivo sin pararse en más consideraciones, denostando previamente cualquier tipo de maltrato.

Hay que aclarar que no se trata de una “peña” como mucha gente piensa y que los asistentes ni tan siquiera se conocen entre ellos en muchos casos, siendo ésta la única ocasión en que ocurre la reunión, teniendo que sortear a los otros asistentes que acuden al reclamo de la generosa colación que los amables dueños del “Boston” ofrecen a la concurrencia.

Visualiza el escenario original.

EL OBISPILLO

Todos los 28 de Diciembre en la ciudad de Burgos, remontándose hasta el siglo XV en que tiene su origen, se celebra la tradición del OBISPILLO.

La fiesta estuvo olvidada durante muchos años, y es su carácter infantil el que la dota de la peculiaridad y personalidad que le hace tan simpática en un día tan señalado como es el de los Santos Inocentes.

El motivo del abandono de la tradición se debió a la desaparición de la escolanía de la catedral dado que de este grupo de pueri cantores, se elige en el último ensayo del mes de Noviembre al que será el Obispillo de ese año.


En la actualidad y afortunadamente retomada la tradición, el acto comienza con una misa en el altar mayor de la catedral. Posteriormente el obispillo recorre algunas calles del centro de la ciudad como son el Espolón y la Plaza Mayor, montado en una borriquilla blanca y regalando caramelos y presentes a los viandantes.

Tras el paseo, la comitiva es recibida por el alcalde de Burgos el cual es saludado por el Obispillo, para después pasar a la balconada de la Plaza Mayor donde éste pronuncia un discurso especialmente destinado a la población infantil.

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