“CONOCE BURGOS A TRAVÉS DE SUS PERSONAJES” de Ana Isabel Núñez Palacín y Juan Manuel Crespo Delgado (Ediciones Balnea)

PORTADA- CUENTOS (1) (1)

Cultura Local para niños y adultos en forma de cuentos.

Desde Ediciones Balnea han apostado por un nuevo libro de cuentos para dar a conocer Burgos. Su colección anterior, “Burgos y sus pueblos entre cuentos”, ha servido como soporte de numerosos talleres en colegios y en salones culturales de Burgos y Provincia. A través de la propuesta educativa “La ciudad abre sus puertas” los autores han llegado a más de 3000 alumnos, de todas las edades, ataviados con ropajes medievales, y enseñando cultura a los alumnos entre risas, concursos y cuentos.

Han comprobado encantados que los estudiantes, de todas las edades, están abiertos a conocer su entorno y la historia de su ciudad, si se les da en el envoltorio adecuado para ellos.

Les resulta más fácil y atractivo leer algo e interesarse por ello, si se lo entregan en forma de cuento, historia o aventura. De ahí ha nacido la nueva colección paralela. “Conoce Burgos a través de sus personajes” es el primer volumen. Con él acudirán este curso a numerosas aulas. A este libro podrán acercarse también alumnos de primer y segundo ciclo de Educación Secundaria. E incluso más mayores. Porque muchos de los profesores que ya han tenido este libro en sus manos han opinado que está escrito en un lenguaje perfecto para niños, adolescentes y adultos.

Conocer quién fue Diego Marín Aguilera, por qué se llama una calle Petronila Casado, o qué tienen que enseñarnos sobre superación personal, Esther San Miguel o Purificación Santamarta. Acompañar en su entusiasmo por la pintura a Marceliano Santa María, Modesto Ciruelos o Ignacio del Río. Sentir la vibración de la guitarra de Regino Sainz de la Maza, y de las composiciones de Antonio José, o la batuta Rafael Frühbeck. Saber por qué un hospital se llama Divino Vallés, o un polideportivo Jose Luis Talamillo. Entusiasmarnos con toda la creatividad y arte de alguien como Justo del Río…

En definitiva, ir de la mano de estos y otros personajes burgaleses recorriendo nuestra ciudad y disfrutando de ella, de una forma divertida y única. Te invitamos a que descubras todo lo que este libro y sus personajes te ayudarán a experimentar. Un viaje por la cultura burgalesa que te llenará de ilusión, conocimiento y diversión. Y por si esto fuera poco, con la compra de tu ejemplar, colaboras con la Asociación de Esclerosis Múltiple de Burgos.

edicionesbalnea.es

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EL POETA MARTÍN GARRIDO. -Por Francisco Blanco-.

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“Propongo que se instituya una FIESTA NACIONAL en honor de los MÁRTIRES que desde principios del siglo XIX han perecido a la sombra de la bandera DIOS PATRIA Y REY,  en los campos de batalla, en los hospitales, en los calabozos y en el destierro, y designo para celebrarla el 10 de MARZO de cada año, día en el que se conmemora el aniversario de la muerte de mi abuelo CARLOS V.

Obra del corazón ha de ser esta fiesta, y con tributos del corazón hemos de celebrarla, más que con ostentosas celebraciones. La FE, la gratitud y el entusiasmo reemplazarán en ella con creces  el fasto y la pompa, que no se avienen bien ni con los gustos de la GRAN FAMILIA CARLISTA, ni con la situación en que se halla por su desinterés sublime.

Hermano, asiste pues a este acto y ofrece la comunión de este día por los héroes que dieron su vida por Dios y para ti buscaban una España mejor”.

Con esta carta, dirigida por Carlos VII a D. Enrique de Aguilera y Gamboa, XVII Marqués de Cerralbo, con fecha del 5 de noviembre de 1895 se establecía en el bando carlista la festividad de los “MÁRTIRES DE LA TRADICIÓN”.

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A partir de aquí, cada 10 de marzo el Partido Carlista y la “Comunión Tradicionalista” celebran el aniversario de la muerte de D. Carlos María Isidro de Borbón, ocurrida en Trieste el 10 de marzo de 1855. Era hermano de Fernando VII y pretendiente al trono de España a la muerte de aquél, ocurrida el 29 de setiembre de 1833. Casi al día siguiente, el día 1 de octubre de 1833, con el apoyo del general Santos Ladrón de Cegama, en la localidad riojana de Tricio emitió el “Manifiesto de Abrantes”, en el que se autoproclamaba rey de España con el nombre de Carlos V. De esta forma daba comienzo la Primera Guerra Carlista, que duraría nada menos que 7 años, origen, igualmente, del Partido Carlista, la Comunión Tradicionalista y los Requetés, una organización paramilitar, que participó activamente a favor de los sublevados en nuestra última Guerra Civil. Después de terminada ésta en 1939 con la victoria del bando franquista, en la conmemoración carlista de 1943 se incorporó un hermoso soneto titulado “Mártires de la Tradición”, escrito por un poeta burgalés, de nombre Martín Garrido Hernando, cuyo contenido trascribimos:

 

A los Mártires de la Tradición

“Los demandó el Honor y obedecieron;

lo requirió el Deber y lo acataron;

con su sangre la empresa rubricaron;

con su esfuerzo, la Patria redimieron.

 

Fueron grandes y fuertes, porque fueron

fieles al juramento que empeñaron.

Por eso como púgiles lucharon,

por eso como mártires murieron.

 

Inmolarse por Dios fue su destino;

salvar a España, su pasión eterna;

servir al Rey, su vocación y sino.

 

No supieron querer otra bandera,

no supieron andar otro camino;

¡no supieron morir de otra manera!”

 

Desde este año de 1943 la fiesta de la “Comunidad tradicionalista” comenzaba con la recitación de este soneto, seguida del himno cantado “La muerte no es el final”, un toque largo de oración y una descarga de fusilería como remate final.

Mucho se ha polemizado sobre la autoría de este bello soneto, llegando incluso a atribuírselo al inmortal Calderón de la Barca o a algún otro poeta de nuestro “Siglo de Oro”  y, sin duda, la calidad del poema se presta a semejante confusión, pero su verdadero  autor es el olvidado poeta burgalés Martín Garrido Hernando, cuyos poemas aparecen recopilados en su libro “Hojas de Acanto”,  publicado en 1975, en cuya página 351 aparece el citado soneto, aunque parece que apareció impreso por primera vez en las páginas del diario burgalés “El Castellano”, del que Martín Garrido era redactor jefe.

Actualmente, el soneto, al que se le han aplicado algunos arreglos que afectan a su estructura de rima y de métrica originales, desde el año 2004 se recita oficialmente como responso en los actos de homenaje a los militares españoles caídos por la Patria, pero las referencias oficiales a su autor siguen siendo muy escasas, por lo que su recuerdo continúa inmerecidamente sumido en el olvido. La versión modificada que han adoptado las Fuerzas Armadas Españolas en estos actos de homenaje es la siguiente:

 

“Lo demandó el honor y obedecieron,

lo requirió el deber y lo acataron;

con su sangre la empresa rubricaron

con su esfuerzo la Patria engrandecieron.

Fueron grandes y fuertes, porque fueron

fieles al juramento que empeñaron.

Por eso como valientes lucharon,

y como héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,

querer a España su pasión eterna,

servir en los Ejércitos su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,

no quisieron andar otro camino,

no supieron vivir de otra manera”.

 

Como se puede apreciar, se trata de una burda y arbitraria manipulación, con el agravante de estar hecha sin la autorización de los herederos del autor, que tampoco perciben cantidad alguna en concepto de derechos de autor, lo que también constituye un atentado contra la propiedad intelectual.

También son escasas las referencias biográficas que existen sobre Martín Garrido, tanto de su vida como de su obra. Se sabe que fue redactor jefe del diario ultra-conservador burgalés “El Castellano”, de marcado carácter católico y tradicionalista, desde cuyas páginas se lanzaban unas duras diatribas contra la II República, siendo sus objetivos preferidos republicanos y socialistas. Sus crónicas las firmaba con el seudónimo de “Sagitario”, hasta que el diario, propiedad de la “Federación de Sindicatos Agrarios Católicos”,  desapareció en el mes de junio del 1941. Ocasionalmente, también aparecían algunos artículos suyos en el “Diario de Burgos”, igualmente conservador, pero de talante algo más liberal.

Otro ilustre carlista burgalés coetáneo suyo, el conocido abogado D. José María Codón Fernández, que fuera además Consejero Nacional del Movimiento y Cronista Oficial de Burgos y provincia, en una reseña publicada el año 1983 en el “Diario de Burgos”, lo definía de la siguiente manera: “Es el hombre que jamás se doblegó en sus ideales, gallardo, tenaz, valiente, no le quebrantaron guerras, persecuciones ni sufrimientos”.

Se trataba, por lo que parece, de un hombre insobornable, fiel a sus principios y sus ideas, dotado de una exquisita sensibilidad poética y amante de su querida tierra burgalesa, cuya grandeza y monumentalidad cantó en numerosos poemas de una gran belleza, como se puede apreciar en el que trascribimos:

 

“Nací español porque lo quiso el cielo,

en Castilla nací por suerte mía.

Si cien veces naciera, cien querría

tener por cuna su bendito cielo.”

 

El poeta había nacido en la localidad burgalesa de Ibeas de Juarros, muy cercana a la capital y murió en Burgos, el 16 de marzo del 1984, a la avanzada edad de 87 años. Además de periodista y redactor jefe del diario burgalés “El Castellano”, fue “Cronista de la Ciudad de Burgos”, y su obra poética fue merecedora de numerosos accésits y premios en los certámenes literarios en los que participó, por los que fue nombrado Académico de Honor de la Institución “Fernán González”.

En 1937, con 40 años, se alistó voluntario en el Tercio de requetés “Burgos-Sangüesa”, aunque la primera vez que lo intentó fue rechazado por la edad, por lo que tuvo que intentarlo de nuevo, esta vez acompañado de su mujer Doña Casilda, quien aseguró que ella estaba totalmente de acuerdo con aquella decisión de su marido, siendo finalmente aceptado. El Tercio Burgos-Sangüesa, junto con el Tercio de Nuestra Señora de Montserrat, participó en el frente de Extremadura y también en la Batalla del Ebro, la más decisiva, dura y encarnizada de nuestra última guerra civil.

Tal vez la razón por la que el poeta se alistó para ir a la guerra a esa edad tan poco apropiada, hay que buscarla en los importantes acontecimientos políticos que tuvieron lugar ese mismo año en la España franquista, cuyo gobierno se había instalado precisamente en Burgos, su amada patria chica:  El día 2 de diciembre de ese mismo año de 1937, en la Sala Capitular del Monasterio burgalés de Las Huelgas tenía lugar el primer Consejo Nacional de “Falange Española, Tradicionalista y de las J.O.N.S”, bajo la presidencia del general Franco y con la aprobadora presencia del Primado de España, cardenal D. Isidro Gomá. El llamado “Decreto de Unificación” había sido emitido en el mes de abril de ese mismo año, firmado también por el propio general Franco.

Todo parece indicar que, una vez finalizada la guerra, el poeta burgalés figuraba entre el grupo de carlistas que no aceptaron el Régimen impuesto por Franco y su camarilla, ni tampoco el citado decreto de unificación, motivo por el que fueron declarados “desafectos totalmente a FET y de las JONS”, que el propio Franco había refundido, tachando a todos sus miembros de traidores, por lo que quedaron automáticamente silenciados y marginados de cualquier actividad política, cultural e incluso profesional.

En el 1975 se publicó su obra “Hojas de Acanto”, una selección antológica de su obra, estructurada en cuatro apartados: España-Castilla; Guerra y Carlismo; Poemas religiosos  y Otros poemas.

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Posteriormente, el 16 de noviembre del año 2016 tuvo lugar en Burgos la presentación del libro “Los demandó el Honor-Mártires de la Tradición”, el acto se celebró en la “Sala Polisón del Teatro Principal”, situado en la entrada al Paseo del Espolón de la ciudad castellana. En el libro presentado se recoge una nueva selección antológica de los poemas de Martín Garrido Hernando.

La presentación del libro corrió a cargo de Luis Hernndo de Larramendi, presidente de la Fundación Carlista “Ignacio de Larramendi”, interviniendo también el veterano requeté Felipe Vives Suriá, compañero y amigo del poeta, el general D. Juan Chicharro Ortega, actualmente en la reserva y D. Fernando del Río Solano representando a la familia del poeta.

Al acto de presentación acudieron numerosos carlistas, destacando la presencia del veterano requeté Jesús Lasanta Ruiz-Navarro, ex combatiente de la Guerra Civil en el Tercio navarro de Lácar, al que se apuntó con tan sólo 16 años, por lo que se le considera como el requeté más joven que luchó en la guerra; después, durante la llamada Transición fue un militante activo del Partido Carlista, por lo que D. Carlos Javier de Borbón-Parma, actual Duque de Parma, que también se auto titula Duque de Madrid, le nombró Caballero de la Real Orden de la Legitimidad Proscripta (ROLP), que instituyera en el año 1923 su padre D. Carlos Hugo de Borbón y Borbón-Parma.

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Como colofón de este modesto trabajo, vamos a reproducir un fragmento del poema de Martín Garrido, que obtuvo el 2º Premio en los Juegos Florales que se celebraron en Burgos el año 1947, con motivo de la celebración de las Fiestas Patronales de San Pedro y San Pablo, siendo alcalde de la ciudad el falangista D. Florentino Díaz Reig. El premio estaba dotado con 4.000 pesetas, cantidad bastante importante por aquellos años:

 

CASTILLA

Cíen clarines de plata,

cien versos de cristal,

cien gayas flores,

la dulce serenata

de mis cien ruiseñores,

¡ofrenda de mí amor a tus amores!

No hayas, Castilla a mengua

la humilde cortedad de mis acentos.

Hablo tu propia lengua,

y son mis sentimientos

antenas de tus altos pensamientos.

¡Nada nuevo en mí canto!

Más una misma trova, en su armonía,

tiene diverso encanto.

¡Se dice cada día, y es distinta,

aunque igual, la melodía…!

Tu sangre, mi fortuna;

tu acrisolada tradición

mi herencia; y tu canción de cuna,

palabra de inocencia con música

de suave transparencia.

 

Autor Paco Blanco, Barcelona octubre de 2017

POR LA PEÑA AMAYA. LA BATALLA DE ORDEJÓN. —-Por Francisco Blanco—-

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Cerca de la Peña Amaya, al sur de la cordillera Cantábrica, se alza el macizo conocido como la Peña Ureña, en el que actualmente se encuentran dos pequeñas localidades, conocidas como Oredejón de Arriba y Ordejón de Abajo, situadas en un agreste paraje, lleno de peñascos, castros, barrancos y cortados naturales, protegidos por una muralla igualmente natural, en los que todavía se pueden encontrar restos de la Edad de Hierro y también de la época romana y visigótica, pues están muy cercanas a la antigua calzada romana que iba de Clunia y Sasamón a Cantabria. Se trata, pues, de un lugar con unas extraordinarias características defensivas, que le convertían prácticamente en inexpugnable, especialmente para aquellos remotos tiempos a los que nos referimos, en los que se sitúa la legendaria batalla de Ordejón.

También la leyenda ha convertido a Bernardo del Carpio en uno de los prototipos del héroe épico medieval, cuyas hazañas guerreras han sido difundidas en numerosos romances y poemas épicos, destacando especialmente su brillante victoria sobre el rey de los francos Carlomagno y su poderoso ejército, en la conocida como la Segunda Batalla de Roncesvalles, supuestamente acaecida en el año 823 por el Pirineo navarro, en la que encontró la muerte el caballero Roldán, uno de los “Doce Pares de Francia” y sobrino del emperador franco. Esta batalla legendaria fue cantada en numerosos romances:

¡Mala la hubisteis franceses,

en esa de Roncesvalles!

Pero su veracidad histórica es puesta en duda por numerosos medievalistas, que se basan en la falta de documentación auténtica, aunque tiene un defensor en el historiador y sacerdote asturiano Vicente José González García, que afirma que existe una confusión de fechas entre la Primera y la Segunda Batalla de Roncesvalles, que es la razón por la que se duda de su autenticidad.

L0s datos biográficos de Bernardo carecen igualmente de documentación fehaciente, generados principalmente por la leyenda. Se supone que fue un hijo extramatrimonial del conde de Saldaña y mayordomo de Alfonso II, Sancho Díaz y de la infanta asturiana Doña Jimena, hermana del rey de Asturias Alfonso II el Casto, uno de los grandes propulsores de la Reconquista. Lo que nos lleva a suponer que había nacido a finales del sigo octavo en la localidad palentina de Saldaña, en la que todavía se pueden ver las ruinas del castillo de los Condes de Saldaña.

“-Padre fidalgo habéis, fijo,

fidalgo, que non villano.

El Conde don Sancho Díaz,

que en Saldaña es su condado,

os ovo en Doña Ximena

en casa del rey estando.

Y como su hermana era,

por vengarse del agravio,

en el castillo de Luna

puso al Conde aprisionado,

y a vuestra madre también,

reclusa y a buen recaudo,

porque aunque público,

non fue el matrimonio aclarado.”

 

“Bastardo me llaman, rey,

siendo hijo de tu hermana.

Tu y los tuyos lo dicen,

que ninguno otro no osaba;

cualquiera que de tal dicho

ha mentido por la barba,

que ni mi padre es traidor

ni mala mujer tu hermana,

 que cuando yo fui nacido,

ya mi madre era casada”.

 

Fragmentos de la “Primera Crónica General de España” de Alfonso X el Sabio. 

Según parece, esta unión no fue del agrado del rey asturiano, tal vez porque iba contra sus castas costumbres ó porque tenía otros planes para su hermana. El caso es qué, lleno de indignación, encerró al conde en una mazmorra del castillo de Luna en León, y a su hermana la internó en un monasterio. Sin embargo, a Bernardo, el fruto de esta unión carnal, no le causó ningún daño, más bien al contrario, pues se lo llevó consigo a la Corte asturiana, que se había trasladado a León, protegiéndole y tratándole casi como a un hijo, además de proporcionarle una esmerada educación y convertirle en uno de los principales caballeros del reino astur, pero sin informarle nunca de su origen, ni del encierro de sus padres.

La primera mención sobre estos hechos, supuestamente legendarios, se encuentra en la “Primera Crónica General” de Alfonso X, que dedica los capítulos 617 al 655 a narrar la vida y proezas del héroe palentino.

Los hechos que provocaron la Batalla de Ordejón, tampoco tienen ninguna base histórica, por lo que su relato se basa en una o varias leyendas, cuyo origen es igualmente desconocido.

Parece ser que en el año 843, reinando en Asturias Alfonso III el Magno, las tropas francas, acaudilladas por el caballero franco Don Bueso, habían penetrado en Castilla causando numerosos desmanes, por lo que el rey asturiano, que ya dominaba algunos condados castellanos, envió a su encuentro un poderoso ejército, al mando del caballero Bernardo, con el objetivo de frenar su avance. Asturianos y franceses se encontraron en las cercanías de la localidad burgalesa de Amaya, que por entonces pertenecía al Ducado de Cantabria, precisamente en el pueblo de Ordejón, que parece corresponde al actual Ordejón de Abajo, en un terreno en el que ambas tropas tropezaban con enormes dificultades geográficas para maniobrar. El choque fue muy duro y violento, empleándose ambas partes con desatada furia, pero sin que ninguna de ellas consiguiera hacer retroceder a la otra, hasta que los dos caudillos se encontraron frente a frente, entablando un singular combate a muerte. Primero se embistieron a caballo, lanza en ristre, hasta que ambos quedaron descabalgados, continuando luchando pie a tierra, a espadazo limpio, hasta que Bernardo, con un terrible mandoble, acabó con la vida de su oponente.

A la vista de su caudillo, tendido muerto en el suelo, las tropas francas abandonaron precipitadamente el campo de batalla, emprendiendo una veloz retirada.

La primera reseña escrita sobre esta legendaria batalla aparece también en la “Primera Crónica General” de Alfonso X el Sabio, en el siglo XIII, unos cinco siglos después y lo hace de la siguiente forma:

“Andado VII annos del regnado d’este rey don Alfonso el Magno— et fue esto en la era de DCCC et LXXX e I anno, et andava otrossí estonces ell anno de la Encarnatión del Sennor en DCCC et XLIII, et el dell imperio de Lotario emperador de Roma en VII— el rey don Alfonso cuedando ya estar en paz, llegaron las nuevas de cómo un alto omne de Francia, que avie nombre Bueso, le era entrado en la tierra con grand hueste, et que gela andava destruyendo, et faziendo en ella quantos males podie. El rey don Alfonso, luego que estas nuevas sopo, llegó su hueste et grand poder, et fue contra él, et falláronse, et ovo el rey don Alfonso su batalla con éll en Ordejón, que es en tierra de Castiella cerca’l castiello que dixen Amaya, et murieron ý muchos de cada parte. Et dizen algunos en sus cantares segund cuenta la estoria que este francés Bueso que so primo era de Bernaldo. El lidiando assí unos con otros oviéronse de fallar aquel Bueso et Bernaldo; et fuéronse ferir un por otro tan rezio que fizieron crebar las lanças por medio; et desí metieron mano a las espadas et dávanse muy grandes golpes con ellas; mas al cabo venció Bernaldo et mató ý a Bueso. Los franceses, cuando vieron so cabdiello muerto, desampararon el campo et fuxieron”. 

Se desconocen también los motivos o las razones por las que se originó y se divulgó la leyenda de la Batalla de Ordejón, es posible que se basara en otros acontecimientos militares que tuvieron lugar por esta zona de Amaya, que durante buena parte de los  siglos VIII y IX  sufrió numerosas acometidas por parte  de los árabes, que utilizaron la calzada romana de Clunia a Cantabria, arrasándola y saqueándola en más de una ocasión, llegando incluso hasta La Rioja y Álava. En este sentido existe una hipótesis elaborada por el historiador abulense D. Claudio Sánchez Albornoz.

Los éxitos militares del caballero Bernardo al lado del rey Alfonso III no se limitaron a la citada batalla de Ordejón, luchó también contra una rebelión de los vascones, venciendo y capturando a su caudillo Eylon, a quien el rey encerró por el resto de sus días, también participó activamente en una campaña por Extremadura y en la conquista de Zamora y de Toro. Por tan leales servicios y sus importantes acciones de guerra, Bernardo se ganó la confianza y agradecimiento de su rey, que le nombró señor del Carpio, una población salmantina donde construyó su propio castillo.

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Pero las relaciones entre el rey y su vasallo no tardaron en deteriorarse, hasta llegar a la ruptura total entre ambos. ¿Las causas?: Como en todos los acontecimientos en los que la Leyenda y la Historia se entremezclan y cofunden, llegar a establecer las verdaderas causas por las que estos se producen suele convertirse en complicada tarea, por lo que hay que contentarse con recurrir a las posibles hipótesis. Lo más probable es suponer que enterado Bernardo de su verdadero origen y del triste destino que sufrieron sus padres, pues su padre había muerto, ciego y enfermo y su madre continuaba enclaustrada, exigiera al rey Alfonso explicaciones sobre lo sucedido y alguna reparación oficial de la injusticia cometida, lo que no sentó muy bien al monarca, que acabó desterrándole de su reino, refugiándose Bernardo en su castillo del Carpio.

A partir de aquí las iras de Bernardo se volvieron contra su antiguo señor, contra el que emprendió numerosas acciones de hostigamiento.

El P. Mariana en su “Historia de España” lo cuenta así: “hacia cabalgadas en las tierras del rey, robaba, saqueaba y talaba ganados y campos. Por otra parte los moros, a su instancia, molestaban grandemente las tierras de cristianos”.

También sobre este tema escribieron otros autores, como el obispo leonés Lucas de Tuy, también conocido como “el Tudense”, en su “Crónica Tudense” y el arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada, también conocido por “el Toledano, en su obra “De Rebus Hispanie”, la primera escrita a finales del siglo XII y la segunda a principios del XIII, unos siglos después de que supuestamente ocurrieran los hechos.

Bernardo tuvo una larga vida, pues parece que falleció a los 82 años, una edad muy superior a la media de vida de aquellos tiempos, que oscilaba sobre los 50, aproximadamente. Sus restos, junto con su espada, siempre siguiendo la leyenda, fueron enterrados en una cueva del Monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo, por tierras palentinas, convirtiéndose rápidamente en motivo de veneración y lugar de peregrinaje durante los siglos siguientes. Incluso el Emperador Carlos V la visitó en más de una ocasión. La última ocurrió en el año 1522, con motivo de su proclamación como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, visita que aprovechó para llevarse la legendaria espada del héroe palentino, que hoy se puede ver en la Armería del Palacio Real de Madrid.

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También en los orígenes del Monasterio de Santa María la Real se mezclan la historia y la leyenda, pues existe una en la que se afirma que su fundación se debe a dos eremitas burgaleses, los hermanos Opila y Alpidio, que habitaban en una ermita situada en las Hoces del Alto Ebro, muy cerca del pueblo de Tablada de Rudrón, quienes en una de sus correrías de caza por la zona, descubrieron las cuevas sobre las que posteriormente se levantó el monasterio.

La realidad es que las primeras noticias documentadas sobre el monasterio, que era una Abadía Premonstratenese en la que convivían “Frates y Sorores” (monjes y monjas),  proceden del “Cartulario de Aguilar” y datan de principios del siglo XI, aunque su construcción se prolongó durante casi un siglo, dándose por finalizado en el año 1169, en el que se finalizó la construcción de la iglesia.

Este Monasterio, que luego fue benedictino, está considerado como una de las muchas joyas del arte románico palentino. En la actualidad es la sede del “Centro de Estudios del Románico”,  aunque a lo largo de los siglos ha pasado por numerosas vicisitudes desfavorables y situaciones de total abandono, especialmente a raíz de la Desamortización de Mendizábal, abandono que continuó a pesar de que en el 1866 fuera declarado Monumento Nacional por uno de los últimos gobiernos de Isabel II. En el 1958 fue intervenido por la Dirección General de Bellas Artes, que se hizo cargo del mantenimiento y conservación del mismo hasta el 1958, aunque su definitiva restauración no se llevó a cabo hasta el año  1978, gracias fundamentalmente a la inestimable labor realizada por la “Asociación de Amigos del Monasterio de Aguilar”, entre los que se encontraba el famoso arquitecto cántabro “Peridis”. Dentro del recinto del Monasterio funciona una Escuela Taller, que se ocupa de continuar la labor conservadora, celebrar actos culturales y dar conferencias de carácter Histórico-Arqueológico. También está instalado un Instituto de Educación Secundaria y una Escuela de Idiomas. Además, ha sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento Histórico Artístico.

Las nuevas actividades que se desarrollan en el monasterio están coordinadas actualmente por la “Fundación Santa María la Real”, una fundación privada creada en el año 1994, formada por un grupo de profesionales dedicados a promocionar y dar a conocer no sólo el patrimonio y la riqueza artística de la Fundación “Santa María la Real”, sino también de todo el patrimonio histórico de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, incluyendo sus monumentos, paisajes y personajes.

Una vasta pero interesante labor, que sin duda abrirá nuevos horizontes en el mundo cultural de Castilla y León, merecedora de toda clase de éxitos.

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De la supuesta tumba de Bernardo del Carpio no queda ningún resto, aunque aparece registrada en el “Diccionario Geográfico-Estadístico” que redactó Pascual Madoz en el año 1850. A principios del siglo XX, sin embargo, en su obra “Andanzas y Visiones Españolas”, Miguel de Unamuno nos habla de su estancia en Aguilar de Campoo y de su visita a la tumba en la cueva del Monasterio, en cuya lápida se leía el siguiente epitafio: “Aquí yace sepultado el noble y esforzado caballero Bernardo del Carpio………”, aunque también la califica de “ruina de la historia”, poniendo en duda su autenticidad.

Tampoco en la “Crónica del Monasterio” se menciona la existencia de dicha tumba, por lo que su pertenencia a la historia o la leyenda seguirá siendo un misterio.

Autor Paco Blanco, Barcelona noviembre del 2017

 

POR EL CAMINO DE SANTIAGO: EL OBISPADO DE OCA. -Por Francisco Blanco.-.

En la ermita pre-románica de la Virgen de Oca, situada en las cercanías de la población burgalesa de Villafranca Montes de Oca, se puede contemplar una talla del siglo XII que representa la imagen de San Indalecio, discípulo de Santiago Apóstol, mártir y primer obispo de Auca, según una antigua tradición popular. También una antigua leyenda asegura que fue martirizado cerca de la citada ermita, y en el lugar en que se derramó su sangre apareció un manantial con sus aguas teñidas de rojo. Todo esto ocurriría hacia el siglo III de nuestra era.

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Actualmente el lugar se conoce como el Pozo de San Indalecio y en las piedras del fondo de su pileta todavía se aprecian unas pequeñas motas rojas, semejantes a gotas de sangre. La realidad puede ser que estas aguas son muy ricas en hierro y las motas pueden ser causadas por su oxidación, pero la leyenda sigue alimentando la devoción por San Indalecio y la Virgen de Oca, muy presente en las comarcas burgalesas de La Bureba y La Riojilla (1). Muy cerca del manantial se encuentran las fuentes del río Oca, cuyas aguas se embalsan un poco más adelante para abastecer a la comarca.

Es muy posible que los primeros pobladores de estas tierras fueran los autrigones, una de las tribus celtas que poblaron el norte de la península durante la Edad de Hierro; tenían como vecinos a los cántabros y los vascones por el norte, no muy amistosos por cierto, los caristios y los berones estaban por el este y los turmódigos por el sur; algunas de sus ciudades principales eran Tritium, Virovesca, Segisamunculum y Auca (2). Finalmente, el territorio autrigón acabó integrándose en la primitiva Bardulia, cuna de la futura Castilla, donde nació el castellano.

Los romanos también anduvieron por estas tierras, fortificando los pasos estratégicos para proteger a sus legiones en sus largas campañas por la península, especialmente en sus guerras contra los cántabros. Todavía se pueden ver restos de su presencia en los castros de Somoro y la Pedrera, a más de mil metros de altitud, situados en las márgenes derecha e izquierda del río Oca.

Hasta finales del siglo VI no se consolidó la presencia de los visigodos en Hispania, gracias, especialmente, a la política de reunificación llevada a cabo por el rey Leovigildo, que pretendía también implantar el arrianismo como religión oficial de la monarquía visigoda, a lo que se opuso su hijo y sucesor Hermenegildo, que se había convertido al cristianismo. Finalmente, tras un duro enfrentamiento entre padre e hijo, en el año 586 el trono pasa a poder de su otro hijo Recaredo, que conseguirá la unidad religiosa del reino visigodo teniendo como base el catolicismo.

Una de sus sedes episcopales se estableció en la Auca romana, que pasó a llamarse Oca.

El obispo Asterio estuvo presente en el III Concilio de Toledo del año 589 y también en el de Zaragoza del 592 y también en el IV Concilio de Toledo del 597. Firmaba como “Asterias Aucensis Ecclesiae Episcopus suscripsi”. Otros obispos de Oca, que también estuvieron presentes en los sucesivos concilios toledanos, fueron Amamungo (589-597); Litorio (649-656); Stercopio (675-688) y por último Constantino, que estuvo presente en XVI Concilio de Toledo del año 693, firmando como “Constantinus Aucensis Sedis Episcopus subscripsi”. Después se produjo la invasión musulmana que se apoderó rápidamente de la zona, quedando la sede episcopal de Oca abandonada durante un largo periodo de tiempo.

Es de destacar que durante este periodo de ocupación musulmana, en el mes de abril del año 759, en plena ebullición del poder de los árabes, en un lugar cercano a Oca, situado entre los actuales pueblos de Pradoluengo y Belorado, se crea el Monasterio de San Miguel de Pedroso, uno de los primeros conventos femeninos de España. En él se instalaron 28 religiosas presididas por su Abadesa, Doña Nonna Bella, que también fue su fundadora, que además aportó a la comunidad un molino de su propiedad. Por entonces, en Asturias reinaba Fruela I y en la carta fundacional del Monasterio se menciona al obispo Valentín, pero sin hacer referencia a su sede episcopal. Entre los años 1028 y 1035 fue abadesa del Monasterio Doña Mayor García de Castilla, la cuarta de las hijas de los Condes de Castilla García Fernández, “el de las manos blancas” y su esposa Ava de Ribagorza. Esta abadesa, que anteriormente había estado casada con Ramón IV, Conde del Pallars Subirá, que la repudió, posiblemente por razones de parentesco, además de gobernar el Monasterio tuvo parte activa en la corte navarra de su cuñado, el rey Sancho III, al que apoyó en su política anexionista.

Este Monasterio, actualmente desaparecido salvo algún trozo de la tapia, siguió siendo femenino hasta el año 1041 en el que desaparecieron las monjas y el rey García Sánchez III de Navarra, que se había apoderado del Condado de Castilla tras el asesinato en León de su sobrino, el conde García Sánchez, lo donó al Monasterio de San Millán de la Cogolla, que le puso a cargo de un Prior.

El pueblo de Oca fue  reconquistado a finales del siglo IX por el conde de Castilla Diego Rodríguez Porcelos (3), al parecer por orden del monarca asturiano Alfonso III. De nuevo en poder de los cristianos, la sede episcopal de Oca fue restaurada en la actual localidad de Villafranca Montes de Oca. Esta restauración se llevó a cabo entre los años 873 y 880, aunque en el Cartulario de San Millán de la Cogolla aparecen unos documentos con fechas anteriores, referidas a los años 863, 864 y 869 que, a juicio de algunos historiadores están antedatados, pues ninguno de ellos lleva la confirmación ni del Rey asturiano ni del Conde castellano. Sí que aparece la firma del obispo Sancho, que es muy posible fuera el primer obispo de la sede restaurada (4).

Según la “Crónica Najerense”, el 31 de enero del año 885, el conde Diego Rodriguez Porcelos cayó asesinado en la localidad burebana de Cornuta, la actual Cornudilla, al parecer a manos de varios miembros de la poderosa familia navarra de los Banu Qasi. Sus restos, según la tradición, fueron enterrados en el Monasterio románico  de San Felices de Oca, que él mismo fundara en Villafranca Montes de Oca y al que concedió numerosos privilegios y donó diversas iglesias y heredades que quedaron bajo su jurisdicción, llegando a alcanzar cierta prosperidad en la comarca. En el año 1049 el anteriormente citado rey de Navarra, García Sánchez III, hizo también donación de este Monasterio a los monjes de San Millán de la Cogolla. Estaba situado al nordeste de Villafranca, en pleno Camino de Santiago, pero actualmente tan sólo quedan unos pobres vestigios arquitectónicos de lo que fue. Después de la muerte del monarca navarro Sancho Garcés III, estos territorios siguieron perteneciendo a Navarra, hasta que, como consecuencia de la batalla de Atapuerca, en la que resultó vencedor el Conde de Castilla, Fernando I, fueron recuperados para el Condado castellano.

Durante los siglos IX y X, hasta el año 1075, ya en el siglo XI, en el Condado de Castilla coexistirán las sedes episcopales de Oca, Valpuesta, Amaya, Oña, Muñó, Sasamón y Gamonal, a partir de este año, por decisión del rey Alfonso VI, la sede de Burgos se convertirá en hegemónica, desapareciendo las restantes, Simeón, el último obispo de Oca, pasó a hacerse cargo de la diócesis de Burgos. El traslado fue aprobado en el 1095 por el papa Urbano II.

Como dato curioso cabe añadir que el obispado de Oca siguió siendo un título honorífico y uno de sus últimos titulares, entre el 1992 y el 1998, fue el Arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio, posteriormente elegido Papa de Roma con el nombre de Francisco, se supone que para honrar a Francisco de Asís, un santo que también estuvo por estas tierras burgalesas.

Domingo García y Juan de Ortega, dos santos burgaleses nacidos respectivamente en Viloria de Rioja y Quintanaortuño, los años 1019 y 1081, fueron dos grandes impulsores de lo que se conoce como el Camino de Santiago burgalés, por el que desfilaba una multitud de peregrinos, procedentes del otro lado de los Pirinéos, que tenían que cruzar el Ebro, ya en tierras del Condado de Castilla, para continuar su devoto peregrinaje hacia la tumba del Apóstol, recién descubierta en tierras gallegas.

Villafranca Montes de Oca, por su situación estratégica era paso obligado, pero complicado y peligroso, para los numerosos peregrinos procedentes de la riojana localidad de Santo Domingo de la Calzada con destino a Burgos, que tenían que atravesarlo, al ser la intrincada y boscosa sierra de los Montes de Oca un lugar solitario, refugio de bandoleros y salteadores de caminos, dispuestos a apoderarse de los escasos bienes que portaban consigo. El nombre de Villafranca se debe a las numerosas franquicias y privilegios reales que se tuvieron que conceder a sus habitantes, entre los que había muchos francos, para consolidar su permanencia en la población.

Los reyes Alfonso VI y Alfonso X fueron, a su vez, grandes protectores de este tramo del Camino e Santiago. El primero, después de apoderarse de La Rioja en el 1076, donó para la construcción del camino numerosas propiedades, depositando toda su confianza en el burgalés Domingo García, que ya había llevado a cabo una intensa tarea de colonización y reconstrucción de lo que después se llamó Santo Domingo de la Calzada. Domingo, con la posterior ayuda de Juan de Ortega, taló bosques, roturó tierras, tendió nuevos puentes, sustituyendo los de madera por otros de piedra, iniciando también la construcción de una nueva calzada  entre la riojana Nájera y la burgalesa Redecilla del Camino, que se convirtió en la ruta principal del Camino. También se ocuparon los dos santos burgaleses de mejorar  las condiciones de los peregrinos, creando alberges y hospitales a lo largo de la nueva Ruta Jacobea, que proporcionaron mucha más seguridad a los indefensos caminantes. A partir de aquí, Villafranca se convirtió en parada obligatoria para los peregrinos y sitio de descanso antes de emprender la escabrosa travesía de los Montes de Oca, que concluía después de atravesar el duro puerto de la Pedraja con sus 1130 metros de altitud.

En el 1283, el rey de Castilla Alfonso X, a instancia de su esposa Doña Violante de Aragón, mando construir el Hospital de Valdefuente y la iglesia de la Magdalena, destinados a la acogida de peregrinos. Actualmente ambos están totalmente desaparecidos, salvo algunos restos del ábside de  la iglesia. Unos cien años más tarde, en el 1380, se fundó el Hospital de San Antonio Abad, esta vez gracias al mecenazgo de Doña Juana Manuel, reina consorte de Castilla al estar casada con Enrique II, el primer rey de la Casa Trastamara,  conocido como el de la Mercedes, por los muchos favores que tuvo que hacer a los que le ayudaron a ceñirse la corona de Castilla, también fue un gran benefactor de Burgos y otras poblaciones, como Frías, a la que concedió el rango de ciudad. El Hospital de San Antonio Abad fue reformado durante los siglos XV y XVI, y fue siempre una institución consagrada al servicio de los peregrinos que hasta él llegaban. En la actualidad sigue funcionando como albergue de peregrinos.

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Actualmente, en Villafranca Montes de Oca se levanta la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, un templo renacentista del siglo XVIII, en cuyo interior se venera una imagen del Apóstol con un relicario sobre el pecho. Como pila bautismal se utiliza una gran vieira traída de Filipinas.

La oca, el ánsar, el ganso, el pato, son diferentes aves acuáticas cuyas imágenes fueron muy utilizadas como elementos decorativos por canteros y constructores del arte románico, en especial del románico que configura la Ruta Jacobea, apareciendo grabadas principalmente en los sillares de iglesias, ermitas y monasterios, como si fueran la firma de sus autores, o bien una esotérica simbología del misterio del Camino, que encerraba unos valores espirituales totalmente desconocidos hasta entonces. Esta simbología aparece repetidamente por la cuenca del Oja, los Montes de Oca, Tardajos, Castrojeriz, la Sierra de Ancares, como si fuera un juego de la oca, en el que los peregrinos se veían obligados a participar.

El Villafranca Montes de Oca de hoy es un pueblo tranquilo con apenas 500 habitantes, paso obligado entre Santo Domingo de la Calzada y Burgos, en pleno Camino de Santiago, que pertenece al Partido judicial de Belorado, otro pueblo de la Ruta.

NOTAS

  • Actualmente La Riojilla Burgalesa es una mancomunidad integrada por ocho municipios de la zona: Bascuñana, Castildelgado, Fresneña, Ibrillos, Redecilla del Campo, Redecilla del Camino, San Vicente del Valle y Viloria de Rioja. La sede se encuentra en Castildelgado y el objetivo principal de la agrupación es la gestión común del abastecimiento de agua a la zona.
  • Actualmente son Monasterio de Rodilla, Briviesca, Cerezo de Río Tirón y Villafranca Montes de Oca.
  • Diego Rodríguez era hijo del primer conde de Castilla D. Rodrigo. Fue Conde de Castilla entre el 873 y el 885. En el 884 fundó la ciudad de Burgos.
  • Para D. Gonzalo Martínez Díaz los documentos de San Millán son falsos, mientras que Fray Justo Pérez de Urbel los considera auténticos.

Autor Paco Blanco, Barcelona junio 2017

POR EL VALLE DEL EBRO: FRÍAS -Por Francisco Blanco-.

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La espectacular y un poco fantasmagórica silueta del castillo de  Frías, erigido en lo alto del cerro de La Muela, se dibuja en el horizonte desde muy lejos. Se trata de un castillo roquero del que hay documentación desde mediados del siglo IX, aunque los restos actuales son de finales del siglo XII y principios del XIII, durante el reinado de Alfonso VIII, pasando a formar parte de una línea defensiva de castillos que defendían al incipiente reino de Castilla no solo de las aceifas musulmanas, sino también de los belicosos navarros, que aspiraban a incrementar su territorio.

De hecho, tras el asesinato en León del conde de Castilla García Sánchez, ocurrido en el año 1028, el rey navarro, Sancho Garcés III el Mayor, pasó a regir el Condado castellano, al estar casado con Doña Muniadona, hermana mayor del conde asesinado. Tras la batalla de Atapuerca en el  1054, los territorios anexionados, entre los que se encontraba Frías, fueron recuperados por el conde Fernando Sánchez, su segundo hijo, que acabaría siendo rey de León y de Castilla. A pesar de esta reunificación, las discrepancias y los enfrentamientos entre los reinos de Navarra y de Castilla se prolongaron durante los siglos siguientes. La línea defensiva castellana se completaba con los castillos de Santa Gadea, Tedeja y Petralata, además del consolidado y reforzado castillo de Pancorbo. Del castillo de Frías destaca su imponente torre del Homenaje,  y en los restos de sus fachadas se pueden ver ventanas ojivales decoradas con capiteles románicos, también quedan restos de una muralla almenada. A lo largo de su historia, la torre del homenaje ha sufrido tres derrumbamientos parciales, el último y más grave fue el de 1830, que causó 30 víctimas mortales, según parece, la causa de este derrumbe hay que achacarla a la estancia de las tropas francesas en Frías durante la invasión napoleónica, en la que se hicieron algunas voladuras que afectaron seriamente su estructura.

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La fundación de Frías se remonta al año 867, como señalan algunos documentos, coincidiendo con la repoblación de estas tierras llevada a cabo por Alfonso III de Asturias. Su primitivo nombre era Aguas Frías, seguramente por encontrarse prácticamente a orillas del Ebro. De esta época se conservan algunos sepulcros rupestres por las cercanías de la iglesia parroquial de San Vicente, en cuyos terrenos se hallaba situado el cementerio. Esta iglesia de San Vicente, situada en la zona este del cerro, debajo del castillo, es un templo gótico construido entre los siglos XIII y XIV, con tres naves góticas y dos capillas laterales, la del Cristo de las Tentaciones, del siglo XIV y la de la Visitación, del siglo XVI. Su portada fue trasladada a principios del siglo XX al Museo de Claustros de Nueva York. Se desplomó en el 1906 y se reconstruyó mediante una amalgama de estilos arquitectónicos.  También se pueden ver la portada de la iglesia de San Vitores, de la misma época y los conventos de Santa María del Vadillo, del siglo XIII, de estilo gótico con posteriores elementos renacentistas, que también cumplía las funciones de Hospital, y el de San Francisco, del XIV.

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Los primeros fueros de Frías fueron concedidos en el siglo XII por el rey castellano Alfonso VIII, verdadero impulsor durante su largo reinado del desarrollo militar y económico de la zona del Alto Ebro y las Merindades, otorgando también fueros y privilegios a otras villas cercanas, como Miranda de Ebro, Trespaderne, Medina de Pomar o Villarcayo. Fue también el creador de la Merindad Mayor de Castilla la Vieja, lo que supuso una mayor descentralización administrativa y política de un extenso territorio que llegaba desde Santoña y Laredo hasta Álava y La Rioja, cuyos antiguos y caducos alfoces comenzaron a tener una mayor autonomía, que favoreció notablemente su modernización y desarrollo, alcanzando sus campesinos la condición de “hombres libres”. Este crecimiento demográfico y geográfico contó con la declarada oposición no solo del rey navarro Sancho VII el Fuerte, sino también del cercano Monasterio de Oña, que veía peligrar sus numerosos privilegios, con el que entabló varios pleitos, la mayoría de los cuales se resolvieron a favor del monasterio, al que Frías tuvo que ceder varios lugares que estaban bajo su jurisdicción; también tuvo la oposición de un hombre de su plena confianza, el tenente de La Bureba  don Diego López de Haro el Bueno, a quien en el año 1204 reconoció como Señor de Vizcaya, pasando a ser este territorio patrimonio hereditario de la familia López de Haro.

En el siglo XIV Frías pierde su jurisdicción de realengo, pasando a convertirse en Señorío de los Velasco, que se aposentaron en su castillo y comenzaron a exigir el pago de nuevos impuestos. El pueblo se divide en dos barrios, el de arriba, apiñado bajo el castillo, con sus pintorescas casas colgantes orientadas al sur, en las que, según cuentan, existía un pasadizo subterráneo que permitía a sus moradores defenderse o escapar de sus posibles atacantes. El de abajo, más cómodo y resguardado de las inclemencias climáticas, fue el lugar de acomodo de loa numerosos forasteros que iban llegando, entre los que se encontraba un buen número de judíos, tal como aparece reflejado en el cartulario de Santa María del Vadillo. En este barrio se levantó la iglesia de San Vitores, que se hundió a principios del siglo XIX, fue reconstruida a mediados de siglo, recuperando sus funciones de parroquia con el nuevo nombre de la Purísima Concepción, del templo primitivo  tan sólo se conserva su bella portada sur de un sobrio estilo gótico.

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Los Velasco dividieron la Merindad Mayor de Castilla la Vieja en 8 merindades menores, cuyos merinos y alcaides nombraban los mismos Duques, convirtiéndose Frías en la capital del Valle de Tobalina, integrado por 45 aldeas, manteniendo esta capitalidad hasta el año 1728, que pasa a Quintana Martín Galíndez, quedándose Frías únicamente con Tobera y Quintanaseca.

El abuso de poder, la pérdida de sus privilegios y la subida de impuestos, especialmente en el cerro de La Muela, practicado por los Velasco, provocaron la unánime protesta popular contra el despotismo abusivo de los Duques, reclamando la supresión de tantos impuestos y la recuperación de su anterior status de realengo, pero sin conseguir que los Duques atendieran ninguna de sus reclamaciones. Actualmente, para conmemorar este alzamiento popular se celebra la conocida como “Fiesta del Capitán” (1). Hasta principios del siglo XIX Frías no recuperó los antiguos fueros municipales que le concediera Alfonso VIII en el año 1202, cuyo artículo primero decía lo siguiente: “Sea notorio y manifiesto a los presentes y futuros cómo yo, Alfonso, por la gracia de Dios rey de Castilla y Toledo, junto con mi mujer la reina Leonor y con mi hijo Fernando, doy y concedo a vosotros el concejo de Frías, presente y futuro, el fuero de Logroño para que perpetuamente lo tengáis”.

A mediados del siglo XIV, Frías participó de forma activa en la lucha fratricida por el trono de Castilla, que se desató entre el rey Pedro I de la casa de Borgoña, que había nacido en Burgos en el 1334, y sus hermanastros los Trastamara, encabezados por su primogénito Enrique, conde de Noreña. Unas veces tomó bando por el rey y otras por su oponente. La contienda finalizó el 14 de marzo del 1369 en la batalla de Montiel, en la que el Trastamara dio muerte con sus propias manos a su hermanastro el rey Pedro I, proclamándose, acto seguido, nuevo rey de Castilla con el nombre de Enrique II el de las Mercedes, también conocido como el Fratricida. De esta forma se instalaba en el trono de Castilla la dinastía de los Trastamara, que lo conservó hasta la llegada de los Austrias, unos siglos después.

Enrique II tuvo que enfrentarse en primer lugar a la reconstrucción del país, asolado y empobrecido por la larga guerra civil, para lo cual empezó por fortalecer las economías de las grandes familias, entre las que se encontraban los Velasco, para ganarse el apoyo de la alta nobleza, a la que colmó de donaciones, rentas y privilegios, conocidos como las “mercedes enriqueñas”. Naturalmente, para realizar tantas concesiones tuvo que convocar Cortes en varias ocasiones, en Burgos las reunió en el 1373 y el 1377, en las que tuvo que solicitar la ayuda económica del resto de los estamentos de la nación. También estableció alianzas matrimoniales entre sus hijos y los de los reyes de Navarra, Aragón y Portugal, dando paso a un periodo de paz que también favoreció el resurgimiento económico del reino.

A su muerte, ocurrida de forma repentina en Santo Domingo de la Calzada el 29 de mayo del 1379, le sucedió su hijo Juan I.

También en el siglo XIV, sobre los restos de un puente romano que unía las dos orillas del Ebro, se levanta un monumental puente medieval, en cuyo centro se yergue una majestuosa torre defensiva, destinada no sólo a su defensa, sino también a efectuar el cobro del portazgo, un impuesto que afectaba a todas las personas que lo cruzaban y a las mercancías que transportaban. Tiene 143 metros de longitud y es uno de los principales pasos para acceder de la meseta a Cantabria y al País Vasco.

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En el año 1435 otro rey Trastamara, D. Juan II, que también fue un gran protector de la ciudad de Burgos, donde está enterrado, concede a Frías el título honorífico de ciudad, convirtiéndola en la más pequeña del reino, aunque tal vez sea la más pintoresca. Fue este monarca quien nombró señor de Frías a D. Pedro Fernández de Velasco, Conde de Haro, de quien se decía “un rico hombre que decían Don Velasco” .En el año 1473 el rey Enrique IV nombra Condestable de Castilla a D. Pedro Fernández de Velasco, título que pasa a ser hereditario hasta su extinción en el siglo XVIII, con motivo de “La Guerra de Sucesión española, siendo el último Condestable de Castilla D. José Fernández de Velasco y Tovar. En el 1492 los Reyes Católicos confirmaron a la ciudad de Frías todos los fueros que tenía concedidos y conceden a los Velasco el Ducado de Frías (2), confirmándoles como una de las familias más influyentes y poderosas del reino. El tercer duque de Frías, D. Iñigo Fernández de Velasco y Mendoza, durante la Guerra de los Comuneros que mantuvo Carlos I con los Comuneros castellanos, estaba al frente de los ejércitos realistas en la célebre y decisiva batalla de Aralar, que tuvo lugar el 23 de abril del 1521.

El poderío de los Velasco llegó a ser tan grande que fue reflejado en una popular coplilla:

“Antes que Dios fuera Dios

y los peñascos peñascos,

los Quirós eran Quirós

y los Velsaco Velaso” 

A partir del siglo XVIII, con la llegada de los Borbones al trono de España, comienzan a gobernar los llamados “Ilustrados”, que intentan llevar a cabo reformas políticas, económicas, sociales y administrativas, como las llevadas a cabo por el marqués de la Ensenada y el conde de Floridablanca, en cuyo censo del 1789 Frías y sus barrios de Tobera y  Quintanaseca se incluyen dentro del Partido de Castilla la Vieja, en la lista de “pueblos solos”, sometido al señorío secular del Duque de Frías. Ya en el siglo XIX, durante la invasión napoleónica y el reinado de José I Bonaparte, el XIII Duque de Frías, Diego Fernández de Velasco y Pacheco fue un destacado afrancesado, que llegó a ocupar el cargo de Mayordomo mayor del rey intruso, participando activamente en la redacción de la Constitución de Bayona del 1808. Con la derrota de los franceses tuvo que exilarse a París. Le sucedió su hijo Bernardino Fernández de Velasco Enriquez de Guzmán, XIV Duque de Frías, que en el 1808 estaba destinado en Portugal como teniente del ejército francés, pero al estallar la Guerra de la Independencia desertó para unirse a la resistencia española. Con Fernando VII fue consejero de Estado y embajador en Londres.

Con el fin del “Antiguo Régimen” Frías se convierte en Ayuntamiento constitucional, perteneciente al partido judicial de Briviesca, provincia de Burgos, en la región de Castilla la Vieja. Actualmente el título de XIX Duque de Frías lo ostenta D. Francisco de Borja y Moreno-Santamaría, junto con los de XX Duque de Escalona, XXI Marqués de Villena y XXIII Conde de Haro. Actualmente, D. Francisco de Borja Soto y Moreno- Santamaría es el XIX duque de Frías, XX duque de Escalona, XXI marqués de Villena y XXIII conde Haro.

A menos de un kilómetro de Frías se encuentra el pequeño núcleo urbano de Tobera, en el que se levanta, tallada en la roca y rodeada por un macizo farallón rocoso de frondosa vegetación, la ermita gótica de Santa María de la Hoz, del siglo XIII, lugar de peregrinaje en cuya balconada posterior se albergaban los peregrinos, a sus pies el Santuario del Cristo de los Remedios, barroco del siglo XVIII y  lugar de oración y recogimiento, que guarda en su interior una talla de Cristo Crucificado. Este Santuario da paso a un pequeño puente medieval sobre el río Molinar, cuyo curso, después de servir de lavadero hasta época muy reciente, acaba formando un profundo desfiladero en los Montes Obarenes, cuyas aguas acaban despeñándose en el Ebro, formando una espectacular y torrencial cascada.

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Todo este conjunto, enmarcado en un entorno espectacular y agreste, forman un paisaje de una belleza difícil de describir, que los viajeros que hayan tenido el privilegio de visitar, tardarán mucho tiempo en olvidar.

Para los viajeros que quieran descansar, disfrutar del paisaje y también de la excelente gastronomía de la zona, está disponible la “Posada Rural de las Merindades”, con auténtico sabor medieval.

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Quintanaseca es el otro núcleo urbano de Frías, situado a orillas del Ebro, dista un kilómetro y medio del casco urbano de Frías y se llega por una carretera que bordea el macizo montañoso, en medio de un espectacular paisaje de rocas, árboles como el boj y el roble, todo en medio de una exuberante vegetación. De la transparente y fresca agua que mana de su fuente se dice que “sabiéndola beber, sabe a vino”. Fue fundado por Alfonso VIII en el siglo XIII.

En la actualidad el núcleo urbano de la ciudad ha sido declarado “Conjunto Histórico Artístico”. Administrativamente, Frías es la cabecera de un municipio que pertenece al partido judicial de Villarcayo, dentro de la comarca de las Merindades, tiene 3 núcleos de población: Frías, Tobera y Quintanaseca en los que viven unos 300 habitantes. Está gobernada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

NOTAS

  • La Fiesta del Capitán se celebra el 24 de junio para conmemorar la rebelión del pueblo de Frías contra el abuso del poder feudal de los Velasco, Duques de Frías. En esta fiesta se elige un capitán que recorre las calles ondeando una bandera y acompañado por un grupo de danzantes.

(2)       El primer Duque de Frías, título creado por los Reyes Católicos en el 1492, fue

 Bernardino de Velasco y Mendoza (1454-1512), que también era III Conde de Haro y Condestable de Castilla.

Autor Paco Blanco, Barcelona, agosto 2017

AUGUSTO MESSÍAS DE BURGOS. -Benefactor y héroe caboverdiano-.

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Dos pinceladas sobre la vida de Augusto Mesías de Burgos – Por Martín de Mello Andrade El Ilustre caboverdiano, Augusto Mesías de Burgos, nació el 12 de julio de 1868 en Mindelo, Isla de San Vicente, y desencarnó el 23 de abril de 1945, en la romántica Ciudad de Santos-Brasil, por lo que está en el umbral de sus 149 años, después de su encarnación.

Tan pronto emigró a Brasil, donde hizo su vida futura, se casó con su patria, Rita de Cássia Fortes con quien tuvo cinco hijos. Como todo está planeado, todo tiene su razón de ser, conforme nos enseña la Doctrina del Racionalismo Cristiano, lo que concordamos por nuestras propias conclusiones, por lo que no existen acasos, ni determinismos, ni coincidencias, puesto que todo está regido por las leyes naturales que son inmutables. El Papa Benedicto XVI ha recordado que el Papa Benedicto XVI ha recordado que el Papa Benedicto XVI ha recordado que el Papa Benedicto XVI ha recordado que el Papa Benedicto XVI, en el que era presidente físico, está claro que cultivaba la línea kardecista, mientras que el Padre António Vieira era presidente Astral, teniendo este ordenado el paso del Bastón a Luiz José de Mattos, que asumió el mando con una cierta reticencia, porque era la primera vez que asistía a una sesión de género. Pero el Comendador Luiz de Mattos, codificó la Doctrina del Racionalista Cristiano, con cabeza, tronco y miembros, no sobrando y ni faltando nada para el esclarecimiento de la humanidad, separando las aguas de otras corrientes espíritas, incluyendo la Kardecista. De los Kardecistas, sólo se quedó con Luis de Mattos, Leandro Francisco Gomes que se convirtió en un racionalista cristiano de gema, prestando gran colaboración en la Doctrina del Racionalismo Cristiano. Sin embargo, en 1911 murió mucha gente de hambre en las islas de Cabo Verde, debido a las sequías cíclicas que sistemáticamente asolaban a estas islas atlánticas. Es que Augusto Mesías de Burgos correspondía con su hermano Alfredo de Burgos que lo ponía al hecho de todo lo que pasaba en Cabo Verde, con incidencia en las catástrofes hambrientas.

En estas circunstancias, urgía hacer algo. El ministro de Burgos, preocupado por el estado de cosas en Cabo Verde, organizó una comisión de recaudación de alimentos de primera necesidad para enviar a Cabo Verde, con el fin de deshacer el hambre a sus hermanos … pero sólo logró arreglar una parte que no llegaba a la carga del barco. Sin embargo, el Benemérito de la Humanidad Luiz Alves Thomáz, tomando conocimiento de lo que se trataba, pronto puso a disposición alimentos para completar el cargamento del barco, y como tuviera mucha confianza en el Mesías de Burgos, lo indicó para acompañar el barco y así hacer en la circunstancia, la distribución personal de los alimentos a los hambrientos, de modo que no haya desviaciones en su entrega, lo que cumplió fielmente, habiendo merecido por ello una mención de aprecio por el ayuntamiento de San Vicente, abajo declinado. Resumen de los alimentos recaudados: Por la Comisión rectora, por valor de Mil-Reis …… 13.987.00 A través de Luiz Alves Thomaz, en el valor de Mil-Reis .. 47.013.00 Total de la carga: …………………………………. 61.000.00 En el momento en que el Mesías de Burgos procedía a la distribución de géneros a los hambrientos para matar el hambre del cuerpo físico, distribuía simultáneamente el pan del espíritu que son las aclaraciones sobre el Racionalismo Cristiano, haciendo sesiones espiritistas y curando a pacientes de enfermedad psíquica. Así, correspondió a ese gran caboverdiano el papel de protagonismo del Racionalismo Cristiano en Cabo Verde. Por la primera vez Cabo Verde recibía la Luz de la Verdad, como decía el cordero Henrique Baptista Morazzo que había sido curado psíquicamente por Burgos. En consecuencia, las ventas y el narcótico centenares empezaron a romperse de los ojos de los caboverdianos y de ahí, gradualmente el pueblo comenzó a esclarecer sobre la vida fuera de la materia. ¡Un paso gigante para la apertura de los horizontes de la espiritualidad! La distribución de los alimentos se hizo con un alto sentido de responsabilidad, por lo que Augusto Messias de Burgos fue alabado con una mención de aprecio por el Ayuntamiento de San Vicente: “Ayuntamiento de San Vicente – CV, Acta de alabanza a Augusto Mesías de Burgos, representante del Centro Amor y Caridad de Santos, 23-11-1911 “.

Augusto Messias de Burgos fue comedido en todas las vertientes sociales, con énfasis en los gastos personales. Durante su estancia en Cabo Verde, él se hospedaba en casa de sus familiares, pues que en esa época no había Hoteles, mórmamente Hoteles de Lujo. En el año 1936 lanzó al público el libro de su autoría, “Música y Músicos”, siendo citado entre los mayores, y que fue fundado la Banda de Música Sociedad Musical Unión Portuguesa y fue Maestro de la Banda Sociedad Musical Luso-Brasileña hasta 1940 y en 1936 lanzó al público el libro de su autoría, “Música y Músicos” en el marco de la Galería de los Maestros, en el periódico La Tribuna, edición conmemorativa del Centenario de Santos, el 26 de enero de 1939. Burgos, músico y artista que era, transmitió este arte a todos sus hijos y nietos, mientras su esposa Rita de Casia , además de otras cosas, enseñaba a sus netas a dedicarse a oraciones dirigidas al Dr. Custodio José Duarte. Burgos solía decir que: los Conservatorios enseñan la música y que el artista nace. Mindelo, 12 de julio de 2017 Dos pinceladas sobre la vida de Augusto Mesías de Burgos Por Martín de Mello Andrade Militante del Racionalismo Cristiano de la Filial de Ribeirinha – Mindelo – Cabo Verde.

Fuentes:

Depoimentos das irmãs: Amarylís (86); Annyce (84) e Amyrthis (85), netas de Messias de Burgos.

Tese de doutoramento – João Vasconcelos

Tese de doutoramento – João Lopes Filho

Wilson Candeias – Blog Cabo Verde é Vida

Martinho de Mello Andrade – Militante do Racionalismo Cristão Filial da Ribeirinha

Augusto Messias de Burgos – Su vida y su família – Por Martinho de Mello Andrade.

El cabo-verdiano Augusto Mesías de Burgos, conocido como Maninho de Burgos, nació el 12 de julio de 1868 en la Isla de San Vicente, y desencarnó el 23 de abril de 1945 en la Ciudad de Santos, Brasil, es hijo del español José Messias de Burgos e Isabel Mesías de Burgos, y según investigaciones, el 6 de julio de 1909, habría participado en el inicio del verdadero cristianismo después de Jesús, como vínculo entre el espíritu del Padre António Vieira y los bienhechores; Luiz José de Mattos y Luiz Alves Thomaz. De acuerdo con sus netas señoras Amarylís (86), Amyrthis (85) y Annyce (84), a pesar de la edad avanzada … “el abuelo era un hombre fuerte, sin embargo, al sufrir una caída del tranvía eléctrico, en la Ciudad de , Que se llevó a la muerte a los 76 años … el abuelo terminó los estudios de instrucción primaria y también estudió música en Cabo Verde … allí conoció a la abuela Rita de Cássia Fortes, los padres de la abuela Rita – Mateo Adrián Fortes y Geralda Fortes – al saber, que el abuelo Maninho tenía planes de viajar a Brasil, se opusieron al matrimonio. Así, Maninho, descontento, viajó solo a la Ciudad de Santos, sin embargo, la señora Geralda Fortes al percibir la tristeza de su hija Rita, le permite viajar a Brasil desde que acompañada de su hermana Lorensa Fortes. Así fue como Maninho de Burgos se casó en la Ciudad de Guarujá y la joven pasó a ser llamada Rita de Casia Burgos. Ella nació en la Isla de San Vicente el 22 de mayo de 1872, habiendo desencarnado a los 79 años, también en la Ciudad de Santos, el 5 de enero de 1952.

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La pareja tuvo 5 hijos: María de la Luz Burgos, José Messias de Burgos, Augusto Mesías de Burgos Júnior, Oriza de Burgos e Isabel de Burgos y, según sus netas, su abuelo acostumbraba a los amigos de Cabo Verde que lo mantenían sobre las noticias de su tierra. Augusto Messias de Burgos trabajó y se retiró como escriturario de la Compañía Docas de Santos, que por fuerza del trabajo tenía contactos y el respeto de las autoridades de a bordo de los barcos aportados y era común verlos en su residencia.

De acuerdo con las señoras Amarylís (86), Amyrthis (85) y Annyce (84), netas de Augusto Mesías de Burgos, alrededor de 1905 “sus abuelos sufrieron mucho cuando el segundo hijo de 17 años, José Burgos, predijo la propia y en el comienzo del siglo, vivían en una modesta casa situada en la Avenida Rangel Pestana nº 79, Vila Mathias, en la ciudad de Santos, en la ciudad de Santos , SP “.

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Según investigaciones, fue en esa calle Rangel Pestana n. En la humilde casa del médium Augusto Mesías de Burgos, cerca del soplo del cerro Monte Serrat, que el 6 de julio de 1909, Maninho de Burgos, habría sido el médium de contacto de los primeros momentos de la fundación de la Doctrina Racionalista Cristiana en el mundo Tierra, y bajo la dirección del espíritu del Padre António Vieira, pasó la batuta de su pequeño y humilde centro espírita al señor Luiz José de Mattos. Así, el trío Luiz Alves Thomaz, Manoel João Alves y Luiz José de Mattos, juntos, asistieron por primera vez a una reunión espírita.

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El 26 de enero de 1910, en la casa de propiedad de Luiz Alves Thomaz, Augusto Mesías de Burgos, estuvo presente en la primera reunión para la elaboración del estatuto, elección de la dirección y elección del nombre de la entidad que estaban instituyendo, por lo tanto, estuvo en el momento de apertura oficial del Centro Amor y Caridad de Santos, que tuvo lugar en la calle Amador Bueno 190, Ciudad de Santos, según el Acta de Apertura adjunta, pero no indica evidencias de que Maninho de Burgos, haya participado en los estudios iniciales del racionalismo científico , quedando la certeza de que el Racionalismo Cristiano a raíz de los hechos, fue codificado y solidificado sólo por los señores Luiz José de Mattos y por Luiz Alves Thomaz – una doctrina espiritualista filosófica que se iniciaba por orientaciones de la pléyade del Astral Superior.

Pero, Augusto Messias de Burgos, participó activamente en la campaña de recaudación de alimentos, entre la población de Santos, a fin de auxiliar a amenizar el hambre que a principios del siglo afligía al pueblo de Cabo Verde. Como la Ciudad de Santos a principios del siglo XX, todavía era muy pequeña, la recaudación no sería significativa, la actitud benemérita de Augusto Mesías de Burgos, de alguna manera tocó al benefactor Señor Luiz Alves Thomaz, que prontamente en nombre del Centro Amor y, Caridad de Santos, se ofreció para completar el resto del buque.

Así, por sus actividades en las Docas de Santos y estar cerca de los amigos Luiz de Mattos y Luiz Alves Thomaz, como hijo de Cabo Verde, le tocó la tarea, en nombre del Centro Amor y Caridad de Santos, acompañar al buque procedente de Santos para Cabo Verde – hecho preponderante que sensibilizó a toda la población caboverdiana.

Con la salida de ese barco del puerto de Santos, el día 03 de agosto de 1911, cargado de alimentos, tales como maíz, frijoles, arroz, azúcar y otros cereales, ese mismo día, el entonces gobernador de Cabo Verde, señor Júdice Bicker al saber de la noticia, agradeció públicamente ese gesto de generosidad humanitaria. Al llegar el barco en Cabo Verde, se inició la distribución de los alimentos entre las 9 islas, y para que esa ayuda llegase a los hambrientos, Maninho de Burgos contó con la pronta colaboración del armador local, el italiano Sr. Geobata Morazzo que le ofreció uno de sus barcos con la tripulación y, su hijo Enrique Baptista Morazzo, también participó en la entrega de los alimentos entre los hambrientos de las islas.

Todo indica que el Señor Augusto Mesías de Burgos fue quien entregó personalmente, no perdió tiempo y ni confió en nadie, por lo tanto, hizo valer que los alimentos llegar a las manos de los hambrientos. La distribución entre islas duró aproximadamente 90 días, y terminó en la fecha del 23 de noviembre de 1911, cuando el Señor Augusto Messias de Burgos, como representante del Centro Amor y Caridad de Santos, fue alabado por el Ayuntamiento de San Vicente, según documento Acta de Reunión de la Cámara Municipal de la Isla de San Vicente del mismo día. Es importante recordar que a la llegada de Augusto Mesías de Burgos, al archipiélago de Cabo Verde en agosto de 1911, llevando alimentos, además de atenuar el hambre reinante, estaba sembrando el esclarecimiento espiritual al pueblo caboverdiano. Y, nada más natural, que en ese período, fuera cuestionado sobre el origen de la generosa oferta, quién era y qué hacía el Centro Amor y Caridad de Santos.

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Este factor, marcó profundamente la historia del país, pues, además de los cereales, Maninho de Burgos cargaba en su alma la semilla de la “Corriente Fluídica”, que germinó tan fuerte como su amor por el suelo que lo vio nacer, y, el alma sementera atravesó el océano, Cabo Verde se convirtió en un vivero de almas sembradas que renacen en otros países.

En el libro “El Espiritismo Cristiano en Brasil – El Centro Espírita Redentor, su Fundación, Su Vida y sus Obras, Río de Janeiro, en 1912 y 1913”, en la página 64, Luiz de Mattos escribió bajo el título “Centros afiliados” de 1912 y 1913, los Centros Espíritas que pidieron instrucciones y filiación, está el Centro Caridad y Amor – San Vicente – Cabo Verde. Se podría decir que tanto puede ser el Cónego Teixeira, como el señor Morazzo, o quizá hasta el propio Maninho de Burgos que haya formalizado esa petición. En las publicaciones siguientes, del mismo libro, de 1914 y 1915, se mantuvo el Centro Caridad y Amor como afiliado. A diferencia de la edición de 1917 a 1921, publicada en el año 1921, que citó al señor Henrique Morazzo como Presidente.

Se puede observar que en el año 1912 el Cónego Teixeira, se excomulgó por presentar sus conocimientos espiritualistas al Papa Pío X. En ese contexto, es posible creer que Maninho de Burgos, entre 1911 y 1912, plantó la primera semilla de la Doctrina Racionalista Cristiana en Cabo Verde. Hay quien afirme que la presencia de Augusto Mesías de Burgos en Cabo Verde, completó la idea original de Padre António Vieira, pues, éste cuando se recogía en Cabo Verde para descansar, entre viajes Brasil-Portugal, notó claramente la naturaleza de ese pueblo gentil de alzar al mar, así se podría decir que, Maninho de Burgos no fue más que un instrumento al llevar alimentos al pueblo caboverdiano, llevó también la idea de la “corriente fluídica”, que a su vez la llevan a otros países, y hoy pasados ​​poco más de un siglo, se puede decir que, en muchas almas cabo-verdianas, al emigrar, cargan consigo la idea original de Padre António Vieira: la propagación de la Doctrina de Jesús.

También vale recordar los “puntos altos” de su marcado paso por Cabo Verde: = Mensajero de la donación alimentaria encaminado por el Centro Amor y Caridad de Santos a los hambrientos del archipiélago. Cura de tuberculosis el Señor Enrique Baptista Morazzo. => Augusto Mesías de Burgos era médium receitista. Prescaba tratamientos guiados por el espíritu del médico, Custodio José Duarte. => Representó el Centro Amor y Caridad de Santos en el Ayuntamiento de San Vicente – CV – 23-11-1911. Se ha citado en varias ocasiones, en la tesis al doctorado del Profesor João Vasconcelos.

También fue citado nominalmente en la tesis de doctorado del Doctor João Lopes Filho, como evidencia en la participación del Cónego Teixeira de entrar para el Racionalismo Cristiano en 1911, y vendría a ser excomulgado luego por el Papa PIO X. “Costa Teixeira entró al Racionalismo Cristiano, participando en el Centro Espírita Caridad y Amor, a comienzos de 1911, (agosto de 1911) cuando el médium Augusto Mesías de Burgos se desplazaba de Brasil hacia el archipiélago para distribuir alimentos por la población asolada por la crisis.

Posteriormente, fue citado en el informe del Cónego Teixeira encaminado al Papa Pío X, el 02 de septiembre de 1912; “Pasando y demorándose en esa isla dos médiums, venidos de Brasil, tuve la felicidad de observar más característicamente, la extraordinaria evidencia e importancia moral de los hechos. Nuestra observación: al entrar en contacto con las netas del Señor Augusto Mesías de Burgos, las mismas afirmaron que su abuela nunca regresó a Cabo Verde, por lo tanto, se desconoce quien sea este segundo médium que haya auxiliado al Señor Burgos.

En el caso de que se trate de una persona que no sea de su familia o de su familia, Su vida y sus obras, Río de Janeiro, en 1912 y 1913 “, en la página 64, de Luiz de Mattos bajo el título” Centros afiliados “en los años 1912 y 1913. Pero no todo fueron flores, pues también fue criticado por el diario “La voz de Cabo Verde”, que los alimentos no estarían llegando a las manos de los más necesitados. Supo mantener la calma, no respondiendo a la agresión y sí agradeciendo al manifiesto del gobernador en el mismo periódico.

(Comunicación Parcial) Doctrinaria dada en la reunión pública del 9 de junio de 2014, por el Espíritu Superior de François Miterrand – Centro Filial do Madeiralzinho, San Vicente – Cabo Verde “… Amigos, todo ya estaba planeado en el Astral Superior, y el paso del Gran António Vieira, no fue por casualidad, pues como os dije, todo ya estaba planeado astralmente para la formación de esa Tríada – Portugal, Cabo Verde y Brasil. La implantación del Racionalismo Cristiano, bajo el Bastón Astral del Gran António Vieira, ejecutada con maestría en la Tierra por los Grandes Luiz de Mattos y Luiz Alves Thomaz, que salieron de Portugal, para implantar esta Doctrina en Brasil – nada por casualidad mis amigos – a vosotros, los caboverdianos esta noble misión de expandir y difundir el Racionalismo Cristiano por los cuatro rincones del mundo -no por casualidad- pues el azar no existe en este Universo Infinito. La implantación del Racionalismo Cristiano en Brasil, tampoco fue por casualidad pues, Brasil reunía las condiciones político-sociales que permitían la implantación de esta Doctrina.

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Augusto Mesías de Burgos, al regresar a Santos, continuó con su vida y nunca más volvió a Cabo Verde. Fue el fundador de la Banda de Música Sociedad Musical Unión Portuguesa, y maestro de la banda Sociedad Musical Luso-Brasileña, hasta el año 1940 y, en 1936, lanzó el libro de su autoría “Música y Músicos”. En el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño,

La pareja Burgos era afectuosa con la familia y todos vivían a la calle Carvalho de Mendonça nº. 391, lugar donde Maninho repasaba sus conocimientos de música a los hijos y nietos, mientras su esposa Rita de Cássia, atenta, enseñaba sus netas a dedicar oraciones al Dr. Custodio José Duarte.

Según sus netas Amarylís (86), Amyrthis (85) y Annyce (84), su casa casi siempre estaba llena de personas enfermas que lo buscaban para el tratamiento de sus males. Entre otros, el caso de un ciudadano que sufría de tuberculosis aguda y ya desengañado, el médico sintiéndose impotente, indicó el enfermo a Maninho de Burgos, que lo curó.

Su tercer hijo Augusto Mesías de Burgos Júnior de 22-11-1903, contrajo matrimonio con la señora Lucinda Leal Burgos del 26-02-1909 y tuvieron seis hijos, todos nacidos en Santos: Amarylís Leal Burgos, de 12-11-1927, Amyrthis de Jesús Burgos da Silva, de 25-12-1928, Annyce Burgos de Brito, de 23-01-1930, Y en el caso de las mujeres, Aymee Burgos Ferreira, de 20-10-1935, Amaury Burgos, de 09/10/1938.

Como músico, el señor Burgos Junior fue considerado el flautista nº. 1 de la ciudad de Santos, y también fundó el conjunto musical “Jazz Cadetes Santistas”. En la vida profesional, Augusto Messias de Burgos Júnior estudió contabilidad y trabajó como bancario y, a ejemplo del padre, era músico, profesor de música e incentivaba a sus hijos e hijas a la música y al deporte

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Su nieta Annyce Burgos de Brito, en los años 1947 y 1948 fue victoriosa en los 100 metros rasos y en el relevo 4×100 metros campeón del trofeo Brasil de Atletismo. Amarylís Leal Burgos, otra de sus netas, en 1948 y 1950, también fue una de las grandes atletas de la época. Actualmente, Amarylís y su hermana Annyce, participan activamente en el Coral de Veteranos del Centro de Memoria Deportiva de Santos – De Vaney.

La otra nieta Amyrthis de Jesús Burgos da Silva, trabajaba como escrituraria y como las demás hermanas, también practicaba moderadamente el atletismo y, actualmente, participa del coro del Liceo Santista.

Augusto Mesías de Burgos, unía a su familia a través de la música. Y su hijo Júnior, también músico, sabiendo cómo alegrar a su padre, ensayaba a las 3 hermanas al canto y los fines de semana las llevaba a cantar en el programa infantil “Dindinha Sinhá” en Radio Club de Santos.

Así, hoy, en el día de su caminar, el espíritu del Maestro Señor Augusto Mesías de Burgos en su propio mundo de evolución, puede sentir la vibración de los símbolos de los países que tanto amó, temblando en otros países. Augusto Messias de Burgos – Su vida y su familia Por Martín de Mello Andrade Militante del Racionalismo Cristiano, ex Director Secretario de la Filial Isla de San Vicente y actual militante de la Filial del Centro Redentor de Ribeirinha – San Vicente – Cabo Verde.

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VIENTICUATRO MIL DÍAS EN BURGOS. -Libro de Agustin Merino- . Descarga Directa.

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Entre 1998 y el año 2000, Agustín Merino publicó dos ediciones de su libro “Veinticuatro mil días en Burgos”. Contaba entonces, en 1998, con 72 años y nueves meses (como Fray Valentín de la Cruz dejó escrito en uno de los textos de presentación del volumen).

El Cronista Oficial de la Provincia, nos transmitió también la exégesis del libro.

Se trata de una recopilación, de un análisis de la memoria del autor: sucesos acaecidos, y personas que los protagonizaron, sucesos brindados a la luz del sol o más adentro de los portales y por personas de toda raza y condición; funcionarios, militares, rentistas, viudas, hospicianos, del comercio, industria, chavales, parejas, feriantes, escolares, etc, etc.

24000 días son los que se contabilizan en los días vividos en Burgos por el autor, de 1933 a 1998. En el libro, Agustín Merino ha fijado todos esos días y sucesos trasladándoles de la realidad al texto, sin ángulos subjetivos o interés personal. Cuenta lo que ha visto,  haciendo del volumen una crónica de Burgos  escrita con buen verbo, graficismo y pizcas de humor e ironía, que será útil para quienes quieran conocer la historia cotidiana de los dos últimos tercios del siglo XX. 

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